13:52 Realizan en la Berlinale una jornada en que México estuvo presente además como escenario de Julia, un recital de Tilda Swinton como alcohólica y donde actúa la actriz mexicana Kate del Castillo.
El México que refleja Julia, de Erick Zonca, es escenario de una persecución policial disparada de ritmo y dramatismo.
El tema de la película es de difícil manejo: una mujer que fue hermosa, al borde del derrumbe físico por el alcohol -papel que le viene como anillo al dedo a Swinton- y convertida en secuestradora y maltratadora de un niño de ocho años, de madre mexicana.
Kate del Castillo, fuera de sus orígenes en las telenovelas, es la madre que le encarga el secuestro de su niño, del que le han quitado la custodia por lo mismo que se lo quitarían a Swinton, de tenerlos.
Se conocen de las sesiones de alcohólicos anónimos y en la tarea no las une empatía alguna, sino que cada una ve en la otra un vehículo: ganar dinero y recuperar al niño, respectivamente.
A Zonca se le escapan de las manos cuestiones como credibilidad -como reprochó en la conferencia de prensa algún medio mexicano- y Swinton va salvando escenas, decidida a ganarse el Oscar.
"No sé por qué se insiste en decir que es un remake de la Gloria de John Cassavetes. No es cierto, no lo pretendimos nunca", enfatizó Swinton, sin demasiado éxito en sus ansias de convencer.
mzr