John M. Broder
El Universal
Washington
Miércoles 06 de febrero de 2008
07:22 Y ahora, ¿hacia dónde?Pasado el frenesí por las votaciones del supermartes, los candidatos pueden dedicarse a un calendario relajado de primarias y caucus antes de la próxima gran ronda de contiendas por la nominación, el 4 de marzo, cuando votantes de Ohio, Texas, Rhode Island y Vermont vayan a las urnas.
Los aspirantes presidenciales de ambos partidos deberán hacer sus cálculos en lo referente a gastos, viajes y publicidad en las próximas semanas, en su esfuerzo por conseguir la suficiente cantidad de delegados para obtener la nominación de su partido. El campo de batalla republicano incluye más estados en los que prevalece el sistema de “el ganador se lleva todo”, lo que, en teoría, podría ayudar a resolver más rápidamente la duda de quién será el nominado.
En cambio los demócratas tienen una serie de enredadas reglas para distribuir a los delegados, así que los candidatos del partido enfrentan un complejo juego que podría resultar en una pelea prolongada, empezando este fin de semana, con las primarias de Luisiana y los caucus en Nebraska y Washington. El próximo martes 12 de febrero, votarán los residentes de Virginia, Maryland y el distrito de Columbia. Hasta ahora, nada parece indicar que alguno de los dos precandidatos demócratas, los senadores Hillary Rodham Clinton, de Nueva York, y Barack Obama, de Illinois, vaya a ganar por knockout en alguno de los estados, o en un día en particular en las próximas semanas, así que el de este partido será, a decir de analistas, un intenso juego de dinero, “moméntum” y percepción.
“Cualquiera de los dos candidatos tratará de mostrarse con un impulso sostenido”, dijo Tad Devine, experto en las reglas demócratas de nominación que no está alineado con la campaña de ninguno de los aspirantes. “Alguien tratará de arrasar en las votaciones del 12 de febrero y luego aprovechar ese impulso en Wisconsin, una semana después. Si alguno arrasa en esos estados, sacará ventaja. Pero si los resultados quedan divididos, el péndulo seguirá oscilando, y entonces los comicios en Ohio-Texas serán clave”.
Los asesores de Obama dicen que está bien posicionado para tener un buen desempeño en Maryland, Virginia y el distrito de Columbia. Todas las encuestas recientes le dan una ventaja de dos dígitos en Maryland. Las reglas de las primarias demócratas permiten votar a los independientes, lo que podría favorecer al senador de Illinois, y la ciudad de Washington tiene una mayoría afroestadounidense.
Aunque Clinton cuenta con el apoyo de muchos líderes del partido, incluyendo el gobernador Martin O’Malley y la senadora Barbara A. Mikulski. Sin embargo, Obama podría tener un buen desempeño en Baltimore, los suburbios de Washington y muchas zonas rurales. Ambos candidatos ya empezaron a hacer propaganda y a enviar correos.
Los votantes en Wisconsin, con 92 delegados demócratas, irán a las urnas el 19 de febrero, el mismo día en que habrá caucus demócratas en Hawaii, donde creció Obama. En elecciones pasadas, Wisconsin ha sido un estado clave, como en 1960, cuando ayudó a John F. Kennedy a obtener la nominación.
Luego, por primera vez desde el caucus de Iowa, hay un descanso de dos semanas antes de las siguientes primarias, el 4 de marzo, en Ohio, Rhode Island, Texas y Vermont. Con 534 delegados en juego, será el proceso electoral más importante restante en el calendario de primarias.
Por ahora, Clinton lleva ventaja en Ohio, pero el “fenómeno Obama” está atrayendo a muchos votantes jóvenes en el estado.
Los últimos grandes trofeos para los demócratas están en Pennsylvanua —cuyos 188 delegados serán distribuidos el 22 de abril—, Indiana y Carolina del Norte, con 218 delegados en conjunto, el 6 de mayo.