J. Jaime Hernández
El Universal
Miércoles 06 de febrero de 2008
WASHINGTON.— En medio de una histórica jornada electoral, en la que se disputaban los delegados de 24 estados, los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama se alzaron ayer con un puñado de victorias que les siguen manteniendo en una feroz contienda por la Casa Blanca.El factor de la experiencia pareció inclinar el fiel de la balanza a favor de Clinton en estados clave como Nueva York, Arizona, Nueva Jersey y en la decisiva California —el premio gordo del supermartes—, donde el voto latino jugó un papel crucial a su favor para colocarla, momentáneamente, al frente de la contienda.
La fuerza del cambio de Obama, que impulsó el voto joven y marcó un rompimiento generacional en los estados del centro y suroeste, consiguió arrebatar un importante bloque de entidades como Georgia, Illinois, Alabama y Minnesota. Su victoria en 13 estados, impensable hace apenas dos meses atrás, lo coloca en una buena posición de cara a las primarias del próximo mes de marzo cuando gigantes demográficos como Texas y Ohio podrían decidir la batalla por la nominación demócrata a la Presidencia.
En una jornada de sorpresas y desengaños, sólo el republicano John McCain consiguió mantenerse como el claro favorito de su partido para la Convención Nacional de septiembre próximo. “Sé que mis contendientes han tenido importantes victorias. Pero, tras los resultados de hoy (ayer), puedo confirmar que sigo a la cabeza”, dijo McCain desde sus cuarteles de campaña en Arizona.
Para algunos analistas, la consolidación de la candidatura de McCain ha sido posible gracias a las aspiraciones del ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee, quien ayer sorprendió con victorias clave en Arkansas, Georgia y Tennessee.
Inasequible al desaliento, el ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, advirtió ayer que en su lucha en pos de la nominación republicana no había llegado el momento de claudicar:
“Esta lucha va a continuar hasta el final”, dijo Romney ante su ejército de incondicionales. Fuentes del Partido Republicano adelantaban, sin embargo, la posibilidad de que altos cargos del partido podrían aconsejarle retirarse de la contienda en el curso de los próximos días.
En una maratónica jornada de votaciones simultáneas en 24 estados, Obama consiguió imponerse en un mayor número de estados del centro y suroeste.
En el caso de California fue la senadora Clinton quien se llevó la victoria, cimentada en los votantes latinos, que representan el 29% de los votantes. El 66% apoyó a la senadora, contra el 33% que se decantó por Obama. Sorprendentemente, el senador por Illinois superó a Clinton entre los votantes blancos: 49 a 43%.
“Seré su voz”
En un acto celebrado en Nueva York, y sin saber el resultado ulterior de las elecciones en California, Hillary Clinton prometió a sus simpatizantes convertirse en su voz una vez que llegue a la Casa Blanca.
“Seré su voz en la lucha por recuperar a nuestra nación y recuperar el terreno perdido”, dijo Clinton en una jornada que confirmó su victoria en un estado como Massachusetts, un bastión de Ted Kennedy, el patriarca del clan de los Kennedy que se ha convertido en el principal apoyo a favor de Obama en el seno del establish- ment demócrata.
Precisamente, en un discurso rodeado de sus partidiarios en Chicago, Obama adelantó que, aún sin conocer el resultado definitivo de las elecciones de ayer, “lo que sí les puedo decir es que nuestro tiempo ya llegó”.
“Y lo que llegó como un rumor, se ha transformado en un movimiento que mantendremos para conseguir el cambio. Para escribir un nuevo capítulo en la historia de nuestro país”, señaló Obama, quien tiene la vista puesta en las primarias de Washington, Maryland, Nueva Jersey, Ohio y Texas de febrero y marzo para mantener vivas sus aspiraciones a la Casa Blanca frente a una Hillary Clinton que se ha colocado momentáneamente a la cabeza.
Las preocupaciones económicas, la caída de los valores de las casas, el aumento de los precios de la energía y los alimentos, los tambaleantes mercados financieros y los nuevos datos que muestran una gran contracción en el sector de servicios se han ubicado como la principal preocupación de los votantes, según mostraron sondeos a boca de urna.
Los comandos de Clinton y de Obama dijeron que esperan que el conteo de delegados resulte relativamente parejo. “Esto no va a ser decidido esta noche”, dijo el jefe del Partido Demócrata, Howard Dean, a la cadena MSNBC.
Encuestas nacionales a boca de urna mostraron que más de la mitad de los votantes demócratas destacaron la capacidad para promover un cambio en el país como el principal atributo de un candidato. Y casi una cuarta parte de los demócratas votaron en las 22 primarias que ha hecho el partido poniendo por delante la experiencia como el atributo más importante, principal carta de presentación de Clinton.