00:03 Desde el comienzo de las elecciones primarias en Estados Unidos, en 1912, y hasta 1968, nunca habían coincidido más de 20 primarias en un mismo año.
Desde entonces, el número de primarias ha aumentado hacia más estados, reduciendo el calendario entre todas y cada una de ellas, para imprimirle mayor dosis de entusiasmo e incertidumbre a la elección de candidatos.
Con el transcurrir de los años, el número de estados que han albergado elecciones primarias ha pasado de 17 en 1968 hasta 36 en el año de 1976. Hacia el año 2000, el número de primarias alcanzó a 41 Estados, una cifra que se repetirá en esta ocasión.
La fecha crucial, que podría decidir la suerte de las nominaciones demócrata y republicana, se producirá durante el supermartes electoral del próximo 5 de febrero, cuando 23 estados celebrarán simultáneamente caucuses, o primarias, y decidirán el nombre del candidato a la presidencia.
En las primarias, los votantes de cada estado nominan a su candidato favorito, entre los que se presentan para luchar por las presidenciales en noviembre. Al elegir a su candidato, votan por los delegados que los representarán en una convención nacional en verano, cuando los nombran de forma oficial.
Tipo de primarias
En las primarias llamadas cerradas --las más habituales--, sólo votan los electores registrados del partido (los demócratas por los demócratas y los republicanos por los republicanos).
En las abiertas, acuden a las urnas electores de los dos partidos, aunque sólo pueden votar una vez. En éstas un demócrata o un independiente puede votar a un republicano y viceversa.
En el tercer tipo, las globales, los votantes pueden participar en las dos.
Las primarias de este año tienen, además, un carácter inédito, ya que nunca se había postulado una mujer y nunca como antes un aspirante afroamericano había contado con posibilidades reales de hacerse con la nominación a la presidencia.
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