09:52 CARACAS.— Cuatro secuestradores que mantuvieron hasta la tarde de ayer en cautiverio a 29 personas en una agencia del Banco Provincial de la ciudad de Altagracia de Orituco, en el estado central de Guárico, se entregaron a las autoridades policiales, luego de haber salido de la sucursal con seis rehenes en su poder.Las unidades del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas interceptaron el vehículo donde habían huido los delincuentes en la avenida Intercomunal Guarenas-Guatire.
Minutos antes de su entrega, los captores liberaron a los rehenes Jesús Soto, Nilsa de González y Ana Fortuna García, quienes se hallaban en buen estado de salud.
Posteriormente, Vanesa Saavedra, Antonio Pumache y Federico Rodríguez fueron rescatados.
Tres horas antes, los secuestradores salieron del banco en una ambulancia junto a seis rehenes, quienes voluntariamente accedieron a acompañarlos. Los delincuentes se comprometieron a dejarlos en libertad en un sitio no determinado, mientras que las autoridades garantizaron la libre circulación del vehículo en el que viajaban.
Tanto los pistoleros como los rehenes cubrieron sus rostros con bolsas y carpetas de papel al abandonar la sucursal bancaria en la que permanecieron encerrados desde el mediodía del lunes, pero el gobernador antes de la captura acotó que los cuatro hombres armados estaban plenamente identificados.
Los asaltantes se rindieron al verse rodeados por las fuerzas policiales en la autopista de oriente, tras una persecución iniciada poco después de que la ambulancia saliera de Altagracia. El gobernador del estado Guárico, Eduardo Manuitt, dijo a los periodistas que la acción de rescate fue un éxito, al lograr la liberación de los secuestrados sin que hubiera un solo herido. “Con alegría le digo al país que ha concluido esta pesadilla”, subrayó.
Manuitt explicó que durante la mediación con los antisociales establecieron que ni los niños, ni las mujeres embarazadas podrían integrar el grupo de rehenes que los acompañarían en la huída.
Más temprano, el ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, sostuvo que se respetarían todos los derechos humanos de los asaltantes. Indicó que los captores habían consumido drogas y licor en la madrugada.
Chacín se había negado a ofrecer una ambulancia a los secuestradores, porque temía por el destino de quienes viajaran con ellos. Explicó que las edades de los asaltantes oscilan entre 22 y 24 años y que uno es un delincuente juvenil al que describió como un tipo “peligroso”. (Con información de agencias)