21:58 Antonio Martínez Zarzosa Guerrero, detenido por el Ejército y la Policía Federal tras la balacera que se registró el jueves pasado en esta ciudad, salió libre por falta de pruebas.
Desde las primeras horas posteriores a su arresto, familiares del afectado alegaron inocencia, incluso denunciaron que fue víctima de malos tratos.
La detención de Martínez Zarzosa Guerrero generó rechazo de la ciudadanía tijuanense y, finalmente este miércoles, cuando se cumplían 24 horas de haber sido arraigado, quedó en libertad.
El joven fue detenido tras la balacera que el jueves pasado protagonizaron elementos del Ejército y la Policía Federal contra un grupo de sicarios que se resguardaron en una casa de seguridad del fraccionamiento Cortés.
Antes de su detención y durante el enfrentamiento, Antonio Martínez se comunicó con familiares y les explicó que se encontraba escondido en el baño de su domicilio.
Sin embargo, cuando la situación quedó bajo control, un grupo de agentes federales tocaron a la puerta del joven y lo detuvieron, sin dar explicaciones.
Durante la noche, las autoridades dieron a conocer el arresto de cuatro hombres, dos que se encontraban en la casa de seguridad y otros dos que "disparaban contra las Fuerzas Federales en las inmediaciones", sin embargo, no revelaron la identidad de éstos
últimos.
Al día siguiente se informó que los cuatro habían sido trasladados a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la ciudad de México.
Ahí se le inició la averiguación previa PGR/SIEDO/UE1S/013/2008, bajo la sospecha de que pertenecía a una célula del cártel Arellano Félix.
Sin embargo, este miércoles salió en libertad por falta de pruebas de los cargos que se le imputaron.
fml