07:53 Quince minutos después que Alejandro García estacionó su auto Volkswagen Golf frente al número siete de la calle Alcanfores, en la colonia San Clemente, un crujido de la tierra lo obligó a salir a la calle a observar cómo una grieta de casi seis metros de ancho se tragaba su coche.
Junto al auto, un árbol de tres metros de altura desapareció del panorama al caer en la oquedad formada en medio de la calle y que alcanzó una profundidad de cuatro metros.
La fractura ocurrió sobre los restos de una mina que fue cavada hace más de 60 años y que fue rellenada con cascajo, material inadecuado e inconsistente, así lo expresó Leonel Luna, delegado en Álvaro Obregón.
“El reacomodo de la tierra provocó fracturas en la tubería central de agua potable, que tiene un espesor de cuatro pulgadas y humedeció la zona hasta convertirla en un gran caverna. Lo que sí desconocemos es desde hace cuánto tiempo la fuga se originó”, dijo.
No obstante, personal de la Secretaría de Protección Civil del DF argumentó que San Clemente es una de las zonas con terreno frágil, pues pertenece a las 84 colonias con piso minado.
La delegación tiene más de 100 kilómetros de barrancas y alrededor de 40 mil 500 viviendas en zonas de alto riesgo, como barrancas, laderas, cerca de ríos y presas.
Vecinos de San Clemente aseguran que alertaron con anterioridad a las autoridades, pero nadie los tomó en cuenta:
“Hace ocho meses pedimos ayuda a la delegación y recibimos respuesta el mes de diciembre pasado por parte de la unidad de Rehabilitación de Zonas Minadas, ellos vinieron y realizaron estudios de suelo en cada casa para concluir que la culpa es de nuestras construcciones y materiales utilizados”, aclaró Hugo Flores, habitante de la casa marcada con el número dos, la más afectada.
Minutos después de abrirse la grieta, granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, acudieron para evitar el paso de peatones y vehículos por temor a más derrumbes.
El delegado explicó que durante la mañana de este martes y durante los siguientes días se realizarán estudios geofísicos con expertos en la materia en un diámetro de tres cuadras como inicio, a su vez que las familias que habitan en las dos viviendas dañadas serán desalojadas y trasladadas a un albergue por su seguridad.
No obstante, decenas de familias tomaron sus pertenencias de mayor valor y salieron para refugiarse en casas de vecinos y familiares cercanos.
Leonel Luna agregó que la socavación tiene una mayor profundidad, es decir se estima que se alarga en casi 16 metros por debajo de las construcciones, lo que pone en peligro la zona, aunque dijo que los gastos correrán a cargo de la delegación para reparar las viviendas, así como los daños del vehículo Golf al propietario.
El automóvil Volkswagen Golf, con placas de circulación 312RML, fue retirado de la zona a través de una grúa brigadier de la policía capitalina con daños de consideración.
Asimismo, el agua potable fue cerrada por personal del Sistema de Aguas del Gobierno de la Ciudad para evitar mayores derrames.
gva