20:53 El senador Barack Obama, que intenta ser el primer presidente negro de Estados Unidos, ganó las asambleas partidarias de Iowa el jueves por la noche, la primera etapa de la contienda por la candidatura demócrata en 2008.
Mike Huckabee, montado en una ola de apoyo de cristianos evangélicos, ganó las asambleas republicanas.
Obama, de 46 años y senador por el estado de Illinois, se impuso a poderosos rivales como la senadora y ex primera dama Hillary Rodham Clinton y el ex senador John Edwards, candidato a vicepresidente en el 2004.
Obama, que se presentó como un apóstol del cambio en Washington, tenía el 37% de los votos demócratas. Edwards, que promete combatir los intereses creados en la capital, y Clinton, que hace hincapié en su experiencia, tenían el 30% cada uno.
El margen de victoria de Huckabee era mayor 34% contra el 25% de Romney, en tanto el ex senador Fred Thompson y el senador John McCain disputaban el tercer puesto.
Romney trató de presentar el resultado como algo menos de una derrota, señalando que hace semanas tenía 20 puntos menos que Huckabee.
''Me agrada haber acortado la brecha y pienso seguir acortándola en todo el país'', dijo.
Valientes palabras, pero su estrategia de ganar los dos primeros estados ya estaba derrotada, y McCain ya lo había alcanzado en las encuestas en Nueva Hampshire, la próxima etapa de las primarias.
Aunque Iowa es un estado rural con escasa población y pocos votantes, las asambleas suelen ser muy importantes porque le sirven al país para medir qué candidatos arrancan con fuerza el largo proceso electoral.
Gane quien gane, habrá poco tiempo para descansar. Las primarias de Nueva Hampshire están previstas para el martes próximo, y la campaña se acelera rápidamente hasta culminar en el ''supermartes'' 5 de febrero, en que se realizan primarias en más de 24 estados.
Los dos partidos tuvieron campañas costosas, en un año electoral en que el presidente George W. Bush ya no puede buscar la reelección debido al mandato constitucional que lo impide.
Obama, en su primer período como senador, enfatizó la necesidad de un cambio. Clinton se jactó de su experiencia, esforzándose por llegar a la Casa Blanca como lo hizo su marido. Edwards se mostró como el enemigo implacable de los intereses especiales a medida que buscaba mejorar en comparación con el segundo lugar que logró en el estado hace cuatro años, cuando también intentó llegar a la presidencia.
Romney, ex gobernador de Massachusetts, destacó sus antecedentes como empresario y organizador de los Juegos Olímpicos del 2002, y trabajó para convencer a los conservadores de que ignoraran sus posiciones anteriores sobre el aborto y los derechos de los homosexuales. Difundió los únicos comerciales de la campaña en que se criticó a un rival, golpeando a Huckabee por sus posiciones en torno a la inmigración y los perdones que concedió cuando fue gobernador de Arkansas.
Huckabee, ministro bautista, puso sus esperanzas en los conservadores evangélicos.
McCain, senador por Arizona; Ron Paul, representante por Texas, y Thompson, ex senador por Tenesí, también estuvieron en las votaciones, aunque sus asesores no dijeron que aspiraban terminar en primer lugar. Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York que en gran medida abandonó Iowa en los últimos días de la campaña, tampoco dijo que ganaría esta contienda.
En Iowa el jueves por la noche estuvieron en juego los puestos de 45 delegados a la Convención Nacional Demócrata que se efectuará a mediados de año en Denver y 37 para la reunión del Partido Republicano en St. Paul, Minnesota.
Pero difícilmente esa fue la razón por la que el nutrido grupo de aspirantes presidenciales dedicaron semanas de campaña, formaron poderosas organizaciones para apoyarse y gastaron millones de dólares en anuncios televisivos en el estado.
fml