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‘El Chapo’ paga marchas antimilitares

Exigieron en Culiacán y Mazatlán el retiro de tropas de zonas serranas
Jueves 03 de enero de 2008 Juan Veledíaz | El Universal

juan.velediaz@eluniversal.com.mx

CULIACÁN, Sin.— La sierra de Sinaloa que colinda con Durango y Chihuahua es un territorio donde el Ejército ha colocado focos de alerta ante la posibilidad de que existan campos de adiestramiento en el manejo de explosivos usados por la guerrilla, con la participación de ex kaibiles.

Pero a un año de que inició el operativo Sierra Madre en esta zona, el hallazgo de un manual de entrenamiento kaibil y de explosivos usados por el EPR pasaron casi inadvertidos ante las marchas financiadas por el narco contra la presencia militar, de acuerdo con fuentes de la Defensa Nacional.

El 12 de noviembre de 2007 alrededor de 3 mil personas procedentes de diversos municipios se manifestaron por las calles de Culiacán, en una protesta nunca vista en el estado.

Algunos de ellos viajaron desde sus lugares de origen sólo con lo puesto, ya que a la mayoría les bastó con los 500 pesos, y en algunos casos hasta 2 mil, que les pagaron para sumarse a la movilización contra el Ejército en sus comunidades de la sierra.

Fuentes del Estado Mayor de la tercera región militar con sede en Mazatlán dicen que quienes estuvieron detrás de esa protesta, al igual que la primera ocurrida el 31 de octubre en Culiacán, fueron Víctor Cázares Gastélum y Joaquín El Chapo Guzmán.

Los habitantes fueron convocados por vecinos de sus localidades —según las fuentes castrenses— para que se unieran y aceptaran “la ayuda” que los organizadores proporcionaron para que participaran en la marcha efectuada, de forma simultánea, en Culiacán y Mazatlán.

El objetivo era pedir el retiro de las tropas de las comunidades serranas y hacer un mitin ante la sede del gobierno local y las instalaciones militares.

Según Alejandro Caro, cabeza visible de uno de los grupos que se opone a los operativos militares, desde la primera marcha “se logró el objetivo... ya le bajaron”. Afirma que el Ejército dejó de acosar a la población con el pretexto de buscar narcos.

La última vez que el Ejército desarrolló una campaña permanente contra el narco en la región fue en la llamada operación Cóndor efectuada de enero de 1977 a enero de 1987.

Al cumplirse un año del ahora llamado operativo Sierra Madre, las comparaciones con la Fuerza de Tarea Cóndor se han centrado en que las tropas, a la par de destruir sembradíos de droga han violentado las garantías individuales de los pobladores de la zona.



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