13:59 El secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos, reiteró que la alerta sanitaria en la entidad continuará hasta nuevo aviso, y aseguró que en Tabasco la
emergencia inicial se superó.
"Lo anterior -dijo el funcionario federal- con el trabajo
conjunto del Sistema de Salud, y se demostró que unidos los mexicanos podemos rendir buenas cuentas ante las desgracias".
Al encabezar una reunión de información sobre los trabajos en el sector durante la contingencia por las inundaciones, reconoció la entereza y fortaleza del pueblo de Tabasco, así como de la coordinación entre los tres niveles de gobierno.
Acompañado del gobernador Andrés Granier Melo, mencionó que la consolidación del trabajo en el sector salud estatal, y la aportación de dos mil 638 personas que de la federación y de otros países se sumaron al esfuerzo sanitario, permitió salir adelante.
Recordó que en el momento más álgido de las inundaciones
llegaron a operar 543 albergues, con más de 79 mil personas
refugiadas, de los cuales hoy operan 21 con unos 19 mil albergados, la mayoría llegados por la evacuación preventiva del fin de semana.
Por esta alta concentración de refugiados, dijo, es que la
alerta sanitaria deberá prevalecer porque representa un pequeño riesgo, y hasta que no se desplacen todos a sus casas, o queden menos de tres mil en albergues, no se decretará el levantamiento de la emergencia.
En compañía del ex secretario de Salud, Jesús Kumate, resaltó la colaboración médica de personal de diversos estados y de países como Honduras, Cuba y Francia, así como de instituciones del sector salud y de la medicina privada.
Durante la contingencia, apuntó, se realizaron más de mil
verificaciones sanitarias y se destruyeron más de cuatro mil
toneladas de alimentos en descomposición, además de repartir más de 100 mil frascos de plata coloidal y se cloraron 7.5 millones de litros de agua.
Además, se fumigaron más de 100 mil hectáreas vía área y
terrestre para prevenir brotes de dengue, y se otorgaron 265 mil consultas médicas en los albergues, además de 68 mil especializadas y mil 600 partos sin una sola muerte materna.
Todo ello, en lo cual se invirtieron más de 100 millones de
pesos, permitió que el comportamiento de enfermedades diarreicas, de vector, de infecciones respiratorias y parasitarias se mantuvieran por debajo del promedio esperado.
Córdova Villalobos expuso que se rebasó el medio millón de
vacunas aplicadas, principalmente de tétanos, influenza y hepatitis A, que sirvieron para evitar epidemias.
En cuanto a salud mental, expuso, se dieron 35 mil consultas
sicológicas y se evitaron 26 intentos de suicidio.
Además, se adelantaron los recursos del seguro popular por 317 millones de pesos, más 173 millones de pesos para infraestructura en zonas de alta y muy alta marginación.
En compañía de su homólogo tabasqueño, Luis Felipe Graham
Zapata, expuso que la desgracia ocurrida sirvió para mostrar la reacción de los servicios médicos, además de dejar varias enseñanzas como una respuesta eficaz y organizada de la salud pública.
También, que se cuenta con elementos humanos y materiales a la altura de enfrentar este tipo de emergencias, y la prevención necesaria para evitar brotes epidémicos, así como contar con lecciones para futuras contingencias.
"Valió la pena el trabajo y se mostró que el sistema de salud nacional está comprometido con la salud de los mexicanos", apuntó.
En rueda de prensa posterior, Córdova Villalobos mencionó que se mantuvieron bajo control los casos de dengue, que una semana antes de la inundación registraba unos mil casos.
Luego de las anegaciones, expuso que se promediaron 60 casos a la semana, por lo cual se mantendrá la vigilancia y las acciones preventivas, que se alargarán todo 2008, al igual que en el resto del país.
El titular de Salud recibió, de manos del gobernador Andrés
Granier, un reconocimiento por su labor solidaria durante la
contingencia para que la población de Tabasco mantuviera sus niveles de salud.
sgf