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El gobierno de Caracas analiza el tipo de respuesta que dará a las declaraciones del presidente Felipe Calderón, quien aseguró que el pueblo de Venezuela frenó “un proceso muy peligroso” y los intentos de reelección de Hugo Chávez.
“Se le puso un freno muy significativo a un proceso que es muy peligroso y que es de preocupación internacional”, dijo Calderón al referirse a la derrota que sufrió el presidente venezolano Hugo Chávez el pasado domingo, en un reférendum, que entre otras reformas, abría la posibilidad a una reelección ilimitada.
Ayer, fuentes diplomáticas venezolanas señalaron que, por el momento, analizan las declaraciones del mandatario mexicano para saber si habrá o no un pronunciamento.
Por su lado, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que hasta la noche de ayer no se había recibido alguna nota diplomática del gobierno de Venezuela por los comentarios del presidente Calderón.
Durante una de distintas entrevistas concedidas a noticieros de radio, el presidente Calderón dijo que los regímenes con liderazgos personales “no podemos considerarlos movimientos democráticos y mucho menos avances, son verdaderamente regresiones”.
Consideró que en Latinoamérica se ha observado el paso de gobiernos democráticos a vitalicios y personales, y de éstos a regímenes autoritarios. Por ello, dijo que el rechazo a la reelección indefinida de Chávez “es una buena señal que hace abrigar esperanzas acerca de la reserva que todavía tienen los pueblos para decidir su destino”.
Apenas el lunes pasado, Felipe Calderón felicitó a Hugo Chávez por el “valor” que demostró al reconocer su derrota en el referéndum, y también al pueblo de Venezuela por su participación.
Ayer, el mandatario mexicano señaló que los ciudadanos venezolanos dieron un “paso enorme”.
También hizo alusión a la pasada Cumbre Iberoamericana, en la que se dio un diferendo entre Chávez y el rey Juan Carlos de España.
“Lo veo muy peligroso, muy desafortunado, muy atropellado, sobre todo. Una cosa es tener ideas distintas y otra cosa es pasar a la ofensa y a la descalificación, como ocurrió por desgracia al final de la Cumbre, y ojalá pueda revertirse este proceso”.
México y Venezuela están en un proceso de recomposición de las relaciones bilaterales que llegaron a su más bajo nivel durante la admnistración de presidente Vicente Fox.
En 2005 llegaron casi al punto de la ruptura, cuando tanto México como Venezuela retiraron a sus embajadores y redujeron la relación al rango de encargados de negocios.
Con la llegada a la presidencia de Calderón inició un periodo de normalización, en el que se logró que ambas naciones designaran nuevos embajadores.
En noviembre pasado se tenía previsto un encuentro entre Chávez y Calderón, en la Cumbre Iberoamericana, pero la emergencia en Tabasco impidió la asistencia del mexicano.