11:21 Familias de tabasqueños que residen en el estado acuden desde primera hora a servir como voluntarios en los centros de acopio de la Cruz Roja y de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Magda, Daniela y Osi son tres estudiantes que residen en la entidad para cursar la universidad, pero tienen a toda su familia en Tabasco y al no poder aportar víveres, trabajan desde la apertura y hasta el cierre de los centros de acopio de la Profepa para armar despensas y organizar la ayuda.
Magda León de 23 años de edad, vive desde hace cuatro años y medio en el estado para estudiar Diseño de Modas, pero tiene a su mamá en Macuspana, Tabasco y su papá y hermana en Villahermosa.
'Mamá está a media hora de distancia, pero no puede ir a Villahermosa y mi papá y mi hermana son médicos y están en Villahermosa dando consulta gratis en los albergues… inicié el sábado como voluntaria, porque se siente impotencia por no poder estar ayudando, ni estar con mi familia, pero aquí es donde podemos ser de utilidad', dijo.
Aunque Magda es de las pocas que pudo tener comunicación con su familia se dice preocupada, a pesar de que sus padres le aseguran que la ayuda llega.
'Dicen que está hecho un caos, que hay muchos damnificados, mucha gente ayudando, pero no hay dónde meter a la gente, no hay suficiente comida, los supermercados están vacíos y hay mucho peligro por las enfermedades, por los animales que están sueltos, que hay gente que perdió todo', narró.
Magda, quien vive en Querétaro en una casa de asistencia, afirmó que sorprende la ayuda de los queretanos no sólo quienes acuden a dejar donativos, sino muchos que ofrecen su tiempo para empacar y separar la ayuda.
Las hermanas Daniela y Osi Flores, de 18 y 19 años de edad estudian Negocios Internacionales desde hace un año en la entidad, pero tienen a sus padres en Villahermosa y abuelos y tíos en Jalapa, Veracruz.
'Mis papás todavía no se inundan, están como que en el 30 por ciento de la ciudad que todavía no, pero viven enfrente del río, entonces sí hay mucho peligro para que se inunden', señalaron.
Algunas de sus primas ya viven en el segundo piso de su casa y se niegan a abandonarla, mientras que sus padres les piden estar tranquilas.
Dicen que nunca pensaron que la situación llegara a esa magnitud, como siempre por estas fechas se inunda Tabasco, lo veían normal, pero nunca pensaron que en tres días pasaría lo que está pasando ahorita', agregaron.
Ambas hermanas no están tranquilas a pesar de que mantienen comunicación con su familia, porque no saben qué tan rápido se podrá controlar la situación.
'Ves las noticias con toda la gente sufriendo y no puedes hacer nada, así que mínimo estamos ayudando a empacar las cosas, llegamos la tarde del sábado y aquí vamos a seguir', finalizaron.
agpt