00:01 La devastación del estado de Tabasco provocará un éxodo de personas afectadas a la frontera norte, una vez que pase la crisis, llegue el momento de reubicación y se haga el recuento de daños, previeron activistas defensores de los derechos humanos.
Durante la conmemoración de los más de 4 mil 500 indocumentados que han fallecido en su intento por cruzar “al otro lado”, la coordinadora de la Coalición Pro-Defensa del Migrante, Esmeralda Siu Márquez, lamentó que “los augurios no son nada buenos”, y en los próximos meses los tabasqueños se verán obligados emigrar.
La frontera norte será uno de los puntos de atracción para aquéllos que no encuentren empleo en las labores de reconstrucción del estado del sureste que sigue bajo el agua, consideró la activista al recordar que cada vez que ocurre algún fenómeno natural es común que se incremente la emigración.
Tabasco no es un estado expulsor de migrantes, pero “los augurios no son muy buenos para nuestros connacionales y lo más probable es que una vez que instalen a sus familias y se vean sin trabajo y bienes tendrán que buscar la forma de salir adelante”, explicó Siu Márquez.
Recuerdan a víctimas de Operación Guardián
Por otra parte, este Día de Muertos, activistas colocaron ofrendas en la barda limítrofe con Estados Unidos para recordar a los migrantes que han fallecido en su intento por alcanzar el “sueño americano” y que suman más de 4 mil 500 en los últimos 13 años.
Claudia Smith, directora de la Fundación Legal Rural,
denunció que “todo apunta a que este año la estadística mortal será superior a la alcanzada en otros años”, pues sostuvo que de acuerdo con datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ya van más de 400 personas fallecidas.
Al concluir el 2007 esa cifra podría rebasar los conteos anteriores, dijo y recordó que en el 2006 la estadística alcanzó los 485 muertos, aunque en el 2005 se disparó hasta 516, por lo que fue un año récord.
Lo peor, advirtió Claudia Smith, es que el número conocido de fallecimientos puede ser rebasado por los que no se han contabilizado debido a que los cuerpos de las víctimas podrían estar abandonados a lo largo de la frontera.
Testimonios de indocumentados refieren haberse tropezado con un sinnúmero de cadáveres y que por lo tanto no han sido parte de las estadísticas, dijo Claudia Smith que sin embargo declinó hacer un cálculo de cuántos cuerpos podrían estar en esas condiciones.
Este 2 de noviembre, activistas de la Coalición Pro-Defensa del Migrante, la Casa de la Mujer Migrante “Madre Asunta”, la Casa del Migrante Scalabrini, de Tijuana, así como al Fundación Legal Rural de Tijuana, colocaron una ofrenda para recordar a los miles de migrantes fallecidos desde que se puso en marcha el Operativo Guardián de vigilancia fronteriza.
Una calavera pintada en una tabla de más de tres metros de altura y dos de ancho fue espacio apenas suficiente para inscribir los nombres de los fallecidos, incluyendo a los que no han sido identificados.
A los costados de la estructura se colocaron otras dos
tablas con 400 calaveras y nombres de los que fallecieron entre noviembre del año pasado y este mes, explicó Claudia Smith.
Explicó que la idea de hacer este tipo de manifestaciones es obligar a las autoridades y la sociedad a recordar a las víctimas de la crisis económica que empuja a las personas a salir de sus lugares de origen, y de las políticas antiinmigrantes que las arroja a los peligros de temperaturas extremas y áreas agrestes donde se han desviado las rutas migratorias.
sgf