07:40 Varios centenares de personas recordaron hoy en Moscú a las 130 víctimas mortales del secuestro del teatro Dubrovka, perpetrado por un comando terrorista chechén hace cinco años.
Familiares de las víctimas de esa tragedia y de otras como la matanza en la escuela noroseta de Beslán y los atentados del 11 de septiembre en EEUU y contra el metro de Londres se congregaron en las inmediaciones del citado teatro para rendir tributo a sus allegados.
"Han pasado cinco años desde que ocurrió la tragedia. Pero para nosotros el tiempo se detuvo para siempre en el 26 de octubre de 2002", dijo la madre de uno de los rehenes muertos.
Durante el acto conmemorativo, en el que intervinieron varios de los familiares, se soltaron tantos globos blancos como rehenes perdieron la vida hace cinco años, casi todos ellos en la operación de rescate que las fuerzas de seguridad lanzaron al tercer día de comenzado el secuestro.
Además, tuvo lugar una ofrenda floral a los pies de una de las paredes del teatro, donde se colgaron fotografías de los 130 muertos.
Frente al edificio, en cuya escalinata se encendieron varias decenas de velas, se colocó una pantalla gigante donde se reproducen imágenes de la tragedia que conmocionó al mundo como ocurrió también en septiembre de 2004 en la escuela número uno de Beslán.
"Hemos jurado ante la tumba de nuestros hijos no descansar hasta conocer toda la verdad", dijo la madre de uno de los niños secuestrados en Beslán, donde hubo 333 muertos, 186 de ellos niños.
Ni uno solo de los 40 miembros del comando terrorista chechén escapó con vida del teatro Dubrovka, donde había tomado como rehenes a los espectadores que habían acudido a disfrutar del musical "Nord-Ost" y a los artistas que participaban en él.
Los terroristas exigían el fin de la guerra en Chechenia, la misma exigencia que otro comando chechén vio cumplida en 1995, durante el mandato del ahora desaparecido Borís Yeltsin, tras secuestrar a más de un millar de personas en el hospital de la ciudad rusa de Budiónovsk.
En el teatro Dubrovka, las fuerzas de seguridad emplearon un potente gas o aerosol, elaborado con una sustancia anestésica 10.000 veces más potente que la morfina, para dejar inconscientes a secuestradores y rehenes.
Según las autoridades, el elevado número de víctimas entre los cautivos se debió en gran parte a la demora en prestarles asistencia médica.
Los familiares de las víctimas, agrupados en la asociación "Nord-Ost", han recurrido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para esclarecer las responsabilidades de las autoridades rusas en los trágicos acontecimientos de hace un lustro.
Según un sondeo efectuado por el Centro Levada, sólo el ocho por ciento de los encuestados cree que la versión oficial de los hechos ocurridos en Dubrobka se corresponde con la realidad.
Para el 73 por ciento, el Gobierno oculta la verdad o parte de ella sobre el ataque terrorista y la posterior operación de rescate.
aflq