Baja California se encuentra a merced de la delincuencia organizada que ha encontrado en el secuestro y la impunidad una forma efectiva de allegarse recursos, sin que operativos de seguridad y despliegues policiacos hayan logrado inhibirla, aseguró el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública estatal, Alberto Capella Ibarra.La alta incidencia de secuestros colocó a Baja California en una situación dramática y hasta catastrófica, principalmente en Tijuana, municipio que concentra el problema en proporciones nunca imaginadas, donde comandos armados realizan a la luz del día y a la vista de todos, menos de la autoridad, secuestros masivos, asesinatos en sitios concurridos y asaltos.
Las más recientes muestras de ello se registraron el miércoles pasado con el secuestro de cuatro personas en dos hechos diferentes, cuya identidad se desconoce porque los familiares no presentaron denuncian y sólo se tiene el testimonio de los vecinos.
“Los delitos, en general, se incrementaron este año, a pesar de la aplicación de un operativo federal policiaco-militar”, añadió Capella.
Según el activista, de enero a agosto de este año se registraron 12 mil delitos más que en el mismo periodo de 2006, lo que representa un incremento de 16%, mientras que los secuestros suman 220, contra 200 durante todo el año pasado.
“Lo peor es que la situación se agravará con la llegada de los nuevos gobiernos en el estado y municipios, que tomarán posesión en cuestión de semanas y cuyo arranque se espera enérgico, como el de cada administración entrante”, consideró.
Alertó que las acciones que realicen las nuevas autoridades provocarán la reacción de las bandas criminales, lo que se traducirá en una mayor violencia.
Remoto: un día de campo
“Lo que nos espera no es un día de campo, sino un ambiente de violencia que no puede doblegarnos porque vamos a continuar exigiendo que se le ponga freno al problema”.
Capella Ibarra lamentó que los grupos de delincuentes realicen sus actividades por todo el estado, principalmente en Tijuana, con total impunidad, porque en la mayoría de los casos no se presentan denuncias ni son reconocidas por las autoridades que manejan estadísticas delictivas muy por debajo de la realidad.
A pesar de que diversos sectores sociales han considerado grave el secuestro de personas en Baja California, el procurador de Justicia del estado, Antonio Martínez Luna, aseguró que sólo tienen registrados 17 en toda la entidad, la mayoría de ellos en Tijuana, y que 70% de todos los casos han sido resueltos.
Sin embargo, según Capellá Ibarra, familiares han admitido que al menos en 45 casos pagaron el rescate por sus parientes y a la fecha no han vuelto a saber de ellos.
Impotencia y resignación
Familiares de cuatro hermanos secuestrados junto con otros cuatro vecinos en una zona urbana de Tijuana por al menos 15 hombres armados con rifles de asalto, revelaron el incidente un mes después, lo que confirma la impunidad con la que operan las bandas del crimen organizado en Tijuana y la desconfianza que la sociedad tiene a las autoridades.
Padres, esposas y otros parientes de los hermanos Eguino López denunciaron ante la prensa que los hombres con armas largas y encapuchados llegaron en pleno día a su casa y se llevaron a los cuatro hermanos. Los mismos sujetos sacaron de otra casa vecina a otras cuatro personas, para luego alejarse sin problemas del lugar con los ocho rehenes.
Hasta la fecha, los familiares nada saben de los secuestrados y sus captores ni siquiera se han comunicado para exigirles rescate.
El presidente del Consejo Ciudadano insistió en que la presencia de los miles de elementos del Ejército y la Policía Federal Preventiva (PFP), que se han coordinado con las autoridades policiacas estatales y locales, no ha logrado inhibir la delincuencia, aunque en los primeros siete meses del año aparentemente la mantuvieron a raya.
Sin embargo, en la segunda mitad de agosto la delincuencia pareció ignorar el despliegue policiaco-militar, porque desde entonces se desató una creciente ola de violencia que no ha parado.
Capella Ibarra recordó que el operativo de seguridad que en un principio se aplicó en Tijuana y luego en todo el estado fue la respuesta del gobierno a la ciudadanía que en 2006 puso un ultimátum a la autoridad para que atendiera la situación.
El año pasado hubo más de 200 secuestros, lo que motivó una serie de movilizaciones de la población que culminaron en octubre con una marcha ciudadana de 500 kilómetros por todo el estado en memoria de las víctimas, y que dio como resultado la instrumentación del operativo conjunto de seguridad.
En el primer aniversario de esas actividades, familiares de víctimas de violencia y representantes sociales organizaron una serie de acciones para presionar al gobierno a que ponga la solución y denunciar que la situación está cada vez peor.
Próximas movilizaciones
Las movilizaciones iniciarán el 24 de octubre y concluirán el lunes 29 con la realización de una caravana de vehículos que recorrerá 500 kilómetros por todo el estado.
En los primeros cuatro días, especialistas en derecho y sicólogos darán asesoría y terapia a víctimas de la violencia y sus familiares en los cinco municipios del estado, incluyendo los poblados más lejanos.
El día 28 se efectuará una marcha en Tijuana que concluirá en la explanada que comparten los gobiernos estatal y municipal, mientras las iglesias de la ciudad repicarán sus campanas simultáneamente durante cinco minutos.