14:55 El grupo Transportistas Unidos del Distrito Federal (TUDF) demandó a la administración capitalina un aumento al pasaje de 40% anual, equivalente a un peso, respecto de la tarifa mínima vigente durante los próximos tres años hasta alcanzar los 5.50 pesos para así dar un "servicio de primera" .
En conferencia de prensa José Luis Tenorio y Nicolás Vázquez, entre otros, advirtieron que de no atenderse su demanda se manifestarán en las calles de la ciudad.
También pidieron cursos de capacitación para la profesionalización de sus agremiados, menor participación de empresas públicas como Red de Transportes de Pasajeros (RTP) y financiamiento para la sustitución y mantenimiento de sus microbuses y autobuses.
Según sus datos, el costo del servicio de RTP es de 5.60 pesos por lo cual cada usuario de dicho sistema recibe del Gobierno del Distrito Federal un subsidio de 3.60 pesos por viaje, frente a lo cual los concesionarios agrupados en el TUDF no pueden competir.
Saludaron la declaración del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, según la cual el próximo aumento en los energéticos derivados del petróleo podría provocar un aumento en la tarifa del transporte de entre 10 y 15%, pero consideraron claramente insuficiente tal eventual incremento.
"Para dar servicio de primera necesitamos tarifa de primera" , alegaron frente a los cuestionamientos sobre la mala calidad de su servicio y ante la amenaza del secretario de Transportes y Vialidad, Armando Quintero Martínez, de retirarles la concesión a quienes causen muertes, además de negarles el aumento de tarifas.
Según los concesionarios del TUDF, tal amenaza es injusta porque ellos cumplen cabalmente con las disposiciones de tránsito, aunque de manera paradójica señalaron que aun con gran cantidad de sus vehículos en corralones e infraccionados dan servicio a 85% de los capitalinos.
En resumen, negaron ser "los malos de la película" pues quienes incumplen el Reglamento de Tránsito son unos cuantos y, como "una gaviota no hace verano" , no por unos se debe juzgar a todos.
Se dijeron concesionarios de tercera al compararse con sus homólogos de Guadalajara, Monterrey y el estado de México, quienes cobran 5.50, seis pesos y 4.50 pesos, respectivamente.
También se declararon solidarios con los habitantes de la ciudad de México al no pedir un aumento abrupto para alcanzar aquellos niveles.
Responsabilizaron a la administración capitalina de liberar más concesiones hasta pasar de 28 mil a más de 30 mil, de su mal servicio por no autorizarles aumento de tarifa y de falta de planeación en el transporte.
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