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Opiniones encontradas, críticas y acusaciones causó en la Cámara de Diputados la revelación del empresario Luis Miguel Moreno, quien dijo que compró un jeep rojo para que Marta Sahagún se lo obsequiara a su esposo, el entonces presidente Vicente Fox.
Incluso, el panista Héctor Larios intentó desmarcarse del escándalo. “Habrá que preguntarle al presidente Fox... yo no sé nada”, respondió al ser interrogado sobre el asunto.
Los líderes de las bancadas de la oposición promovieron la inmediata creación de una comisión que investigue el patrimonio de los Fox.
El perredista Javier González Garza aseguró que la compra del vehículo es sólo “la punta del iceberg” de lo que podría ser una intrincada red de tráfico de influencias encabezada por Marta Sahagún y la fundación Vamos México.
El priísta Emilio Gamboa coincidió en que el caso del jeep tiene que servir como elemento de indagación en contra de la ex pareja presidencial.
En León, Guanajuato, el ex mandatario llegó a la plaza principal de San Cristóbal sin el auto referido, contrario a su costumbre. Con gesto adusto descendió de una camioneta Explorer roja y sin detener el paso, dijo a los reporteros que no hablaría.
“No hay declaraciones de ninguna especie, sólo lo que acaban de ver. Se los agradezco, se los pido respetuosamente”, recalcó.
Por su parte, el investigador José Guadalupe Martínez aseguró que de llegarse a comprobar que el archivo presidencial está en el Centro Fox y no en el Archivo General de la Nación, Fox podría haber incurrido en delitos que se castigan con sanciones administrativas y hasta penales.