acuenca@eluniversal.com.mx
Confiscar propiedades de la delincuencia, ampliar la cobertura de los programas sociales que le heredó la administración anterior y crear nuevos, marcarse plazos para cumplir compromisos, pero de igual forma impulsar y llevar a cabo acciones tan polémicas como anunciar el Hoy no Circula sabatino o crear playas artificiales y pistas de hielo en la propia ciudad, han definido al gobierno de Marcelo Ebrard Casaubón.
En seguridad pública, por ejemplo, una acción de gran controversia tuvo lugar en febrero de este año, cuando el gobierno de la ciudad expropió la vecindad ubicada en Tenochtitlán 40, en el barrio de Tepito; además de piratería, el gobierno tomó posesión de ese predio bajo la presunción de que en el mismo se comercializaba droga.
A esa expropiación le siguió la del predio conocido como La Ford, en Iztapalapa, donde se compraban y vendían autopartes robadas; dos más en Santa María la Ribera, domicilio de presuntos delincuentes dedicados al robo a transeúntes y una plaza comercial en la calle de Costa Rica, del centro histórico, donde se vendía calzado pirata.
Junto a esas expropiaciones vinieron otras, también en el centro histórico, al menos 30 hasta la fecha, pero éstas no han tenido como objetivo desmantelar centros de operación del hampa. Ahí, el gobierno de la ciudad planea llevar a los más de 20 mil vendedores en vía pública que hoy ocupan las calles del primer cuadro.
Desde el inicio de su administración, Ebrard aseguró que en un año dejaría las calles del centro libres de ambulantes, aunque después se auto impuso un plazo menor al anunciar que el 12 de octubre será la fecha límite para retirar el comercio informal.
El anuncio ha generado movilizaciones de protesta por parte de los ambulantes, aunado a que el propio gobierno de la ciudad de México enfrenta retrasos para acondicionar esos espacios a fin de que los vendedores puedan ocuparlos.
Pero así como el jefe de Gobierno se ha establecido “plazos fatales”, también ha hecho anuncios que comprometen a las finanzas públicas con varios millones de pesos. Ese es el caso, por ejemplo, de un nuevo programa social, de apoyo con becas a todos los estudiantes de bachillerato radicados en el Distrito Federal y que sean alumnos de instituciones públicas.
En este programa la administración local pagará becas mensuales de entre 500 y 700 pesos a cada uno de los 210 mil estudiantes regulares de preparatoria, colegios de bachilleres, CCH, Conalep y vocacionales, con lo que se comprometen hasta 147 millones de pesos cada mes.
El mandatario ha puesto gran énfasis en materia educativa: anunció que apoyará a los niños que estudien la primaria y sean alumnos destacados; al menos a 100 mil menores les otorgará mil 800 pesos cada año en una cuenta de ahorro y les entregará una cantidad igual, dividida en mensualidades, para que puedan acudir a cursos extracurriculares. A todo este proyecto se suma la entrega de uniformes escolares gratuitos.
De acuerdo con el mandatario, todas estas acciones son posibles pues se tienen finanzas sanas, muestra de ello son los remanentes del año 2006 que ascendieron a 8 mil 154 millones de pesos, de los cuales surgió el recurso para financiar los programas arriba señalados.
En materia financiera la administración de Ebrard emprendió una estrategia para refinanciar 39 mil millones de pesos de su deuda, de la que espera obtener mil 500 millones de pesos al año en ahorros, dinero que dejará de utilizarse para pagar intereses del mismo endeudamiento.
Bajo el argumento de las finanzas sanas enarbolado un sinnúmero de veces por el mandatario se han iniciado obras como la línea dos del Metrobús, con una inversión de 750 millones de pesos para crear un sistema de 20 kilómetros, de Tacubaya a Tepalcates, además de que se amplió la extensión de la ruta uno que ya corre sobre la avenida Insurgentes.
En materia hidráulica empezó la edificación de cuatro plantas de bombeo en el Gran Canal del Desagüe, las cuales incrementarán la capacidad de desalojo de aguas negras hasta en 59 metros cúbicos por segundos; necesitarán una inversión de 325 millones de pesos para que estén en operación en noviembre de este año y a partir de ese momento las autoridades locales puedan entrar al drenaje profundo para darle mantenimiento a toda esa red.