Una serie de explosiones dañó gasoductos en el estado de Veracruz ocasionando desabasto en gas natural y la paralización parcial o total de más de mil empresas en 12 entidades del país; además de la evacuación de 21 mil personas de diversas localidades.
Casi a la misma hora hubo una explosión en el gasoducto Ignacio Allende, en Tlaxcala, y fuga de gas. Hasta el cierre de esta edición se realizaban investigaciones para saber si tenía relación con los estallidos en Veracruz.
Los hechos ocurrieron a dos meses de ataques similares perpetrados en Querétaro y Guanajuato, que el Ejército Popular Revolucionario (EPR) se adjudicó en esa ocasión mediante un comunicado.
Ayer las autoridades federales encontraron la inscripción “PDPR-EPR, vivos se los llevaron, vivos los queremos” en un ducto de Petróleos Mexicanos, en La Antigua, municipio colindante con el puerto de Veracruz. Ahí mismo encontraron un artefacto explosivo que no detonó.
Petróleos Mexicanos informó que a las 02:00 horas del lunes, detectó una pérdida de presión inusual en seis puntos de diferentes ductos en el estado de Veracruz ocasionados por “actos premeditados”, por lo que de inmediato suspendió el suministro de gas natural por dichas líneas.
De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Transformación, más de 2 mil empresas dedicadas a la producción del acero, cerámica y alimentos fueron afectadas por el desabasto de combustible. Prevé que las pérdidas alcanzarán los 90 millones de dólares.
Vitro anunció la suspensión de actividades en seis de sus plantas en el centro y oeste del país.
En Nueva Delhi, India, donde realiza una gira de trabajo, el presidente Felipe Calderón repudió los “actos delictivos” y llamó de manera “urgente” a los poderes Legislativo y Judicial, a partidos, medios de comunicación, grupos civiles y a todos los mexicanos a unir fuerzas y condenar la violencia que daña la vida y el patrimonio nacionales.
“En el México democrático de hoy no hay lugar para estos actos criminales, las causas se defienden en el campo de las ideas”, mencionó.
Tras los ataques, se reunió el gabinete de Seguridad Nacional, encabezado por el secretario de Gobernación.
En un reporte del encuentro, al cual este diario tuvo acceso, se señala que al menos durante la mañana se suspendió el flujo de gas natural, lo que afectó a la población e industria de 11 entidades y el Distrito Federal.
La Procuraduría General de la República atrajo las investigaciones en torno a las explosiones.