04:44 El huracán Félix , un ciclón "extremadamente peligroso" de categoría cuatro, está a punto de tocar tierra en la frontera entre Honduras y Nicaragua, con el riesgo de aumentar de nuevo su intensidad.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) , con sede en Miami, informó en su boletín de las 09:00 GMT del martes de que Félix estaba localizado a esa hora a 110 kilómetros al sureste de Cabo Gracias a Dios, en la frontera hondureño-nicaragüense.
Se movía con vientos sostenidos de 250 kilómetros por hora y está previsto que el ojo del huracán toque tierra en el noreste de Nicaragua en las próximas horas y recorra ese país antes de llegar a Honduras, naciones en las que se han hecho los preparativos para la llegada del ciclón.
El CNH prevé que Félix , actualmente un huracán de categoría cuatro en la escala Saffir-Sipmson, pueda aumentar su fuerza y convertirse de nuevo en un ciclón de categoría cinco.
Félix había evolucionado de una manera rapidísima en menos de 24 horas desde una tormenta tropical a un temido huracán de categoría cinco entre el sábado y el domingo, antes de bajar hasta la categóría cuatro.
Acarreará fortísimas lluvias en el norte de Nicaragua y Honduras, y existe un riesgo de inundaciones y fuertes deslizamientos de tierras.
Lo mismo ocurrirá según avance el huracán hacia Guatemala y Belice antes de comenzar a debilitarse cuando entre de lleno en tierra firme de México.
En esta temporada, que comenzó el 1 de junio y acaba el 30 de noviembre, se han formado cinco tormentas tropicales, Andrea, Barry, Chantal, Dean y Erin, de las cuales Dean derivó en el primer huracán de la temporada en la cuenca atlántica y alcanzó la categoría 5 cuando impactó en la península mexicana de Yucatán.
La temporada de huracanes en la cuenca atlántica tendrá una actividad ciclónica superior a lo normal, según William Gray, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Colorado (EEUU) , aunque no será "hiperactiva" como la registrada en 1995, 2004 y 2005.
Gray vaticinó en su último pronóstico de agosto la formación de 15 tormentas y ocho ciclones, de los cuales cuatro serían intensos.
Los meteorólogos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, con sede en Washington, prevén la formación de entre siete y nueve huracanes, de los cuales de tres a cinco podrían derivar en ciclones de gran intensidad (categoría 3, 4 ó 5, las mayores en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de cinco.