01:03 El distanciamiento entre Televisa y Ana Gabriela Guevara se dio por cuestiones contractuales, pero esto no impidió que se siguiera adelante con la cobertura y transmisión de sus carreras, puntualizó a ELUNIVERSAL.com.mx Gerardo Liceaga, comentarista de Televisa Deportes.
Explica el también cronista de la NFL y Grandes Ligas que en diciembre de 2004 venció el contrato que habían suscrito ambas partes y a partir de ese momento bajó el nivel de cobertura de las actividades de Ana Guevara, mas nunca dejaron de seguirla en sus carreras.
La historia, relata el comentarista deportivo que fue designado para seguir a la velocista sonorense desde los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999, se remonta al 2001, cuando Ana Guevara ofreció la transmisión de sus carreras a José Ramón Fernández, “de acuerdo con lo que ella misma nos dijo a Javier Alarcón (director de Televisa Deportes) y a mí”.
El entonces director de Azteca Deportes lo evaluó durante tres días y le dijo que no. Posteriormente ella nos lo propuso a Javier y a mí, pero bajo distintas condiciones. En Azteca solicitaba sólo un reportero y camarógrafo para que la cubriera en Europa. A nosotros nos ofreció un contrato mediante el que se le asignaba personal para que la siguiera en sus pruebas y también se le pagaba.
Prosigue Gerardo Liceaga: el contrato con Ana Guevara terminó en diciembre de 2004. Televisa no pudo llegar a un acuerdo con ella, pero a pesar de eso en 2005, cuando ella hizo una gran temporada a pesar de las lesiones que la aquejaban, yo la acompañé.
Ni yo ni Javier Alarcón determinamos si se le podía pagar más o no. Nosotros luchamos para que se firmara un nuevo contrato, argumentamos que era importante porque ella es una entre un millón, pero no hubo acuerdo. El asunto de los costos fue determinante.
Y no era para menos, apunta Liceaga. En 2002, cuando siguió la temporada de Guevara en Europa, él enviaba una nota diaria y cada vez que hacía uso del satélite generaba un costo de entre 5 mil y 10 mil dólares (“aunque por tratarse de Ana llegaban a darme hasta media hora para cada envío”). Todo eso era inversión. Aparte está el gasto de los boletos de avión, viáticos y hospedaje para dos personas por el camarógrafo que me acompañaba.
De lo que se ha dicho después sobre una ruptura violenta con Ana, dice Liceaga, “hay imprecisiones”. Se dijo en algún momento que nosotros no queríamos entrevistarla, pero esto sucedió durante una temporada en Europa y fue ella quien no quiso dar entrevistas.
En esa ocasión yo hablé con Javier Alarcón sobre la pertinencia de retornar a México si ya no estábamos en posibilidades de hacer una cobertura especial, pero él me pidió que siguiera con Ana. Y no había contrato ni nada de por medio.
No hubo ruptura, fue sólo un distanciamiento por razones que van más allá de nuestros alcances, pero por parte de nosotros no hubo rencores. Yo nunca diré algo malo de Ana porque fuimos amigos, compañeros.
En la final de 400 metros que tuvo lugar ayer en el Mundial de Osaka, Televisa interrumpió la transmisión de Primero noticias para llevar en vivo la prueba en la que la mexicana obtuvo el cuarto lugar y lo mismo hizo durante las eliminatorias, abría espacios en su programación para llevar el desarrollo de las competencias.
El enlace de ayer duró de las 7:47 a las 7:52 horas y posteriormente repitió las imágenes de la prueba en dos resúmenes hasta antes de las 9:00 horas que concluyó el informativo. No hubo la entrevista que fue habitual durante aquellos años dorados de Golden League y preparación rumbo a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
jcm