Romary Rifka llega al Mundial de Atletismo de Osaka Japón con mucho entusiasmo, con muchas ganas y con el peso a cuestas de una histórica actuación que la convierten en otra promesa mexicana con posibilidades de alcanzar el podium.
Oriunda de Poza Rica, Veracruz, Romary se convirtió el pasado 25 de julio en la primera mexicana que logra una medalla de oro en la prueba de salto de altura femenil, tras registrar un metro con 95 centímetros en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro.
La hazaña de la veracruzana, de 36 años de edad, la ubican en el duodécimo lugar de la lista mundial de 2007 en salto de altura femenil, que ebcabeza la croata Blanka Vlasic, con un registro de 2.05 metros. En el ranking iberoamericano es segunda, sólo detrás de la española Ruth Beitía, quien registra 1.97 metros, únicamente dos centímetros más que la mexicana.
El logro de Rifka en los recientes Juegos Panamericanos es aún más aplaudible, luego de regresar de un reciente embarazo, en el que dio a luz a su segundo hijo con el medallista mundial de 400 metros planos Alejandro Cárdenas.
Por lo pronto, la atleta mexicana espera alcanzar la final en el Mundial de Atletismo.
gdh