19:44 El hijo de Elvira Arellano pidió hoy ante la oficina local de la congresista Zoe Lofgren (D-California) que ayude a solucionar la situación de su progenitora, que fue deportada a México, y de otras 34 personas que se encuentran en la misma situación.
Saúl Arellano, de ocho años, también aprovechó la oportunidad de solicitar a la representante que apoye las propuestas HR 1557 y HR 2182 que buscan beneficiar a la inmigrante y a otros que como ella fueron separados de sus familias por una orden de deportación.
Acompañado del niño Iván Torres -también de ocho años y residente en San José-, de su madrina Emma Lozano y el pastor Walter Coleman, de la Iglesia Adalberto Metodista de Chicago, donde Arellano se refugio durante un año, Saúl acudió a la oficina del congresista y no quiso dar ninguna declaración a los medios de comunicación.
"El niño (Saúl) no quiere dar declaraciones a los medios, ha sido bien difícil para él y pedimos que respeten esa decisión" , dijo Lozano, tutora del menor, al inicio de la conferencia de prensa.
Lozano recordó el riesgo que Elvira Arellano tomó al salir de su santuario para seguir su lucha por su situación migratoria.
"No estamos aquí para buscar la ciudadanía de las personas, sino para que se paren inmediatamente las deportaciones y las familias se puedan mantener juntas", señaló.
Por su parte, Coleman dijo que "estamos aquí para pedir al Congreso que arregle las leyes de inmigración que están rotas".
"Esperar hasta después de las próximas elecciones es inaceptable", agregó.
Elvira Arellano arriesgó todo por venir a California, porque según Lozano, "ella decía que había dos madres poderosas, (la presidenta de la Cámara de Representantes) Nancy Pelosi (D-California) y Zoe Lofgren".
La madrina de Saúl dijo en su nombre que el niño va a continuar la lucha por los inmigrantes. Su acción inmediata será llegar a la capital del país el próximo 12 de septiembre y pedir una solución que le permita estar al lado de su madre.
Según Lozano, habrán manifestaciones tanto en EU como en México.
El caso de Elvira Arellano ha llamado la atención de muchas partes del mundo y ya ha recibido mensajes de apoyo de lugares tan lejanos como Inglaterra, Japón y casi toda Latinoamérica, dijeron los activistas.
Elvira Arellano fue deportada por las autoridades de Inmigración a Tijuana, México, cuando salía de una iglesia de la Placita Olvera de Los Ángeles el domingo pasado.
cvtp