00:04 El número de muertos por el terremoto de 7.9 grados en la escala de Richter registrado hoy en Perú ascendió a 50, la mayoría en la región de Ica, mientras los heridos se acercan a los 300, según el recuento realizado por Radio Programas del Perú (RPP).
A falta de confirmación de datos por parte de las autoridades, los reporteros de RPP recorrieron los hospitales de la ciudad de Ica, a 300 kilómetros al sur de la capital, y reportó 15 fallecidos en el hospital regional, otros 15 en el hospital Socorro y 16 en el centro médico de Essalud.
Además de las 46 víctimas mortales de Ica, RPP informó de otras cuatro en Lima por cuadros de pánico. Los heridos atendidos en Ica podrían llegar a los 300, según las emisoras y televisiones peruanas.
El departamento de Ica y la provincia de Cañete, perteneciente a Lima, fueron declarados hoy en estado de emergencia mediante un decreto supremo emitido por el presidente Alan García.
El epicentro del movimiento telúrico se ubicó en el mar, a 167 kilómetros al sur de Lima y frente a las cosas de Pisco.
En cuanto a la situación en la capital, donde sus habitantes se lanzaron a las calles al sentir el fuerte temblor, seguido de al menos tres réplicas, confirmó que se han producido deslizamientos de tierra y piedras sobre las carreteras que conducen al centro y sur del país, según el jefe de Defensa Civil, Luis Palomino.
Además se han cerrado algunas vías, como la de circunvalación de la costa, que se vio afectada por las piedras y por las grandes olas que generó el sismo y que inundaron la vía, lo que ha obstaculizado el tráfico durante horas.
En El Callao, aledaño a Lima, y donde se evacuó a los residentes por temor a un tsunami en La Punta, una pequeña península a nivel del mar, también se derrumbaron muros de viviendas y algunos de sus habitantes siguen en las calles.
No obstante, los daños materiales más importantes -informó Palomino- se registraron en la iglesia del Señor de Luren y el coliseo deportivo de Ica, que prácticamente quedaron destruidos, además del desplome de viviendas en las ciudades de Chincha, Pisco y Cañete, todas ellas a medio camino entre Ica y Lima.