15:21 El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se esforzó hoy por zanjar la polémica que rodea estos días su decisión de pasar las vacaciones de verano en EU y puntualizó que no tienen costo alguno para el erario público, ya que él y sus familiares han sido invitados por otras dos familias.
Sarkozy y los suyos partieron el pasado jueves con destino a Wolfeboro (New Hampshire, EU), donde comparte con dos familias amigas una amplia villa a orillas de un lago y donde dio hoy una rueda de prensa de la que informan medios franceses.
El presidente francés evitó dar los nombres de sus anfitriones y se limitó a afirmar que una de las familias es francesa y la otra parcialmente estadounidense.
Ambas han alquilado esa casa cuyo precio, según la prensa francesa, es de unos 20 mil dólares por semana (unos 14 mil 700 euros) y que ha llevado a la oposición socialista a criticar al presidente y a pedirle que explique quién paga los gastos.
"Ellos han alquilado una casa y nos han invitado. He venido en avión de línea regular a casa de unos amigos que me reciben. Tengo derecho a tener amigos", justificó Sarkozy, quien recordó que unos 900 mil franceses viajan cada año a EU: "Yo soy uno de ellos".
El jefe del Estado francés regresará a París a mediados de agosto y hasta entonces se dedicará a "recuperar fuerzas" en Wolfeboro.
Eludió confirmar si está previsto en los próximos días un encuentro con el presidente de EU, George W. Bush, cuya familia tiene una casa en Kennebunkport, a menos de un centenar de kilómetros de Wolfeboro.
En mayo pasado, tras ganar las elecciones presidenciales y antes de tomar posesión del cargo, Sarkozy y su familia fueron objeto de otra polémica por su decisión de tomarse unos días de vacaciones en aguas de Malta a bordo de un lujoso yate prestado por un millonario francés, empresario y amigo del actual inquilino del Elíseo.
cc