15:27 Rincones antiguos de la ciudad norteña Oviedo, como las inmediaciones de la plaza de El Fontán o la Corrada del Obispo, sirvieron hoy de escenario a Woody Allen en su segundo día de rodaje.
Allen y su equipo estuvieron grabando escenas de su próxima película en el interior de la iglesia prerrománica de San Julián de Los Prados, en la que aparecían el actor español Javier Bardem, y la norteamericana Scarlett Johansson, además de varios figurantes.
El rodaje transcurrió bajo el control de ocho policías locales y quince nacionales.
A primera hora de la tarde Woody Allen cambió de escenario y trasladó el rodaje a la céntrica plaza de la Corrada del Obispo, en medio del casco antiguo y junto a la catedral y el palacio arzobispal.
Allí grabó escenas en un restaurante, bautizado con el nombre de la plaza, en el interior del cual Bardem y Johansson interpretaron a un par de clientes.
Ya por la tarde, quince minutos antes de las cinco, Woody Allen, rodeado por seis policías, y acompañado por varias personas, entre ellas su hermana y su sobrina, dio un paseo por el casco antiguo.
El cineasta visitó el Ayuntamiento y la plaza de la catedral, y terminó su recorrido en la centenaria confitería "Camilo de Blas" , ubicada en la calle de Jovellanos y creadora de los típicos dulces ovetenses, los "Carbayones".
El establecimiento sirvió también para rodar una nueva escena, a la que se incorporó Rebecca Hall.
El mercado del Fontán, la calle Mon o Águila fueron algunos de los lugares en donde rodaron y donde la presencia del cineasta despertó el interés de decenas de curiosos.
Aunque Penélope Cruz no se ha incorporado todavía al rodaje, la actriz acompañó a Johansson a su llegada a la Corrada del Obispo.
Con actitud desenfadada y vestida con un vaquero y una camiseta marrón, la actriz española saludó a los periodistas y a las decenas de personas presentes.
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