10:42 "El futbol para mí jamás ha sido algo que hago por el dinero", dijo David Beckham en una larga entrevista que publica hoy el diario USA Today, después que el británico jugara 16 minutos en su debut con el Galaxy de Los Angeles.
Beckham, de 32 años, podría ganar unos 250 millones de dólares (alrededor de 233 millones de euros) durante su contrato de cinco años con el equipo de la Liga del Fútbol de Estados Unidos (MLS por su sigla en inglés) y desde su llegada él y su esposa Victoria reciben un tratamiento de astros del espectáculo.
La pasada noche, las parejas formadas por los actores Tom Cruise y Katie Holmes y Will Smith y su esposa Jada Pinkett fueron los anfitriones de una gala privada en honor de los Beckham en el Museo de Arte Contemporáneo en Los Angeles.
A la fiesta asistieron, entre otros, los actores Demi Moore y Ashton Kutcher, Jim Carrey y Jenny McCarthy, la recién casada Eva Longoria -sin su flamante marido, el baloncestista Tony Parker- y el músico Quincy Jones, informa hoy la página de internet de la revista People.
Cruise, de hecho, llegó especialmente para el festejo desde Alemania, donde rueda la película Valkyrie.
En el menú figuraban platos típicos de la cocina británica, como las salchichas con puré de patatas, así como las clásicas hamburguesas estadounidenses, acompañadas de patatas fritas y ensalada.
El futbolista y su esposa -una ex integrante del grupo musical Spice Girls- ya eran objeto de la atención de la prensa sensacionalista, la del espectáculo y la del chisme en Europa.
Según contó el futbolista a USA Today, si salían a cenar "había cuatro o cinco automóviles de los fotógrafos que nos seguían".
"En Los Ángeles, la otra noche, había 47", añadió."De veras, no es broma. A veces me pongo nervioso, no por mí sino porque ellos cruzan aún con la luz roja, y uno ve venir que en cualquier momento ocurra un accidente".
La persecución de los fotógrafos puede ser agobiante, pero de todos modos Beckham dijo que no debe malintepretarse el gesto adusto con que casi siempre aparece Victoria en las fotografías.
"Mi esposa nunca se toma demasiado en serio a sí misma", comentó.
"Dado que no sonríe en la fotografías, la gente cree que es una amargada. Pero no lo es, en absoluto. Es realmente divertida, y es muy lindo estar con ella".
La gran esperanza de Beckham, con su pase del Real Madrid y el futbol europeo al Galaxy, uno de los equipos más débiles de la modesta liga estadounidense, es la promoción del fútbol en Estados Unidos.
"El amor por el baloncesto, el fútbol, el béisbol, siempre seguirá", dijo al diario. "Pero que la mayor nación deportiva del mundo no tenga fútbol a gran escala es realmente increíble. Y eso es lo que trataré de apoyar aquí".
Beckham confía en que la afición del Galaxy entenderá sus compromisos al otro lado del Atlántico, especialmente porque "jugar para la selección nacional significa mucho. Además, ocurre solo una vez al mes".
En la costa donde florece la cultura del "surf", Beckham dice que le gustaría mucho practicarlo pero no puede hacerlo.
"No me permiten hacer muchos deportes acuáticos, por razones de seguros" , dijo. "No puedo conducir motos acuáticas, no puedo hacer esquí acuático, no puedo montar en motos o a caballo. Pero adoro la playa, y allí estaré".
Beckham contó al diario que su hijo Brooklyn, de 8 años de edad, "tuvo el otro día su primera práctica de fútbol en Los Ángeles".
"Él dice que anoto diez goles", añadió. "Anotó unos cuantos pero yo no estoy seguro si fueron diez. Igual, yo le creo. Es mi hijo".
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