17:29 El Ejército y la Policía custodian las cuatro entradas terrestres a la ciudad de Oaxaca, tres días antes de la popular fiesta indígena de la Guelaguetza, en vilo por las amenazas de boicot de los sectores alzados contra el gobierno regional.
Decenas de efectivos militares y policiales revisan vehículos en varios retenes carreteros como "parte del operativo policiaco que inició el 1 de julio y termina el 31 de este mes", afirmó el Secretario de Protección Ciudadana, Sergio Segreste.
Según una fuente militar, las medidas tienen como objetivo "detectar armas de fuego, transporte de droga, paso de centroamericanos por (el) territorio o quienes manejan en estado de ebriedad".
Los militares, policías y agentes de tránsito se encuentran en puntos ubicados a unos 20 kilómetros de distancia de la ciudad.
Una fuente militar explicó que desde que se realiza el operativo "no se ha registrado ningún hecho delictivo en la ciudad".
En el centro de la capital oaxaqueña la policía sigue patrullando las calles con armas largas, al igual que en el área del Cerro del Fortín, donde se realiza la Guelaguetza, en el norte de la localidad.
La Guelaguetza es un desfile de danzas y vestidos tradicionales de las 16 etnias originarias de Oaxaca, uno de los estados más indígenas y pobres de México, y se celebra los dos últimos lunes de julio.
La fiesta, que tradicionalmente atraía a miles de turistas nacionales y extranjeros, no pudo realizarse el año pasado por las manifestaciones contra el gobernador del estado, Ulises Ruiz, de los maestros y un conglomerado de organizaciones sociales denominado Asociación Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Los sectores alzados aseguran que boicotearán el festival del lunes y, como anticipo, hace cinco días se enfrentaron en las calles a la policía, con un balance de 40 detenidos, medio centenar de heridos y diez vehículos quemados por manifestantes radicales.
El miércoles realizaron otra manifestación, en este caso simbólica, pues fueron vestidos de negro para denunciar la "represión" policial, una medida reivindicativa que repetirán hoy.
Uno de los lesionados en el choque del lunes pasado se encuentra en coma, después de ser objeto de una paliza por parte de varios uniformados, según versiones periodísticas.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó hoy en Washington su "profunda preocupación" por esos hechos de violencia y reiteró su oferta al gobierno de promover un proceso de diálogo que permita resolver el conflicto.
Por su parte, la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos denunció hoy en un comunicado que el gobierno del estado, "en su afán de ver realizada la Guelaguetza oficial, está utilizando grupos de choque para disuadir cualquier manifestación".
Como aperitivo de la famosa fiesta, hoy se inauguran la Feria Nacional del Mezcal, un aguardiente mexicano que se elabora en la zona, y el Primer Festival de los Siete Moles, un tipo de salsa de cacao y especies que condimenta los platos autóctonos.
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