18:12 Los partidos integrantes del el Frente Amplio Progresista (FAP), presentaron ayer su propuesta alternativa de Reforma Fiscal, con la que plantean convertir al Impuesto Sobre la Renta (ISR) en la “columna vertebral” del sistema impositivo en México a través de un régimen “progresivo”.
La iniciativa advierte que se debe corregir el actual carácter “regresivo y omiso” del Impuesto Sobre la Renta de personas Físicas para que, se aplique una tarifa única progresiva a todos los ingresos acumulados que obtenga una persona física independientemente de su naturaleza.
Quedarían exentos de este gravamen los ingresos del orden de 5 salarios mínimos. De esta forma se aplicaría un ISR progresivo a salarios, honorarios, dividendos, rentas, regalías, intereses de personas físicas con altos ingresos, señala el documento dado a conocer por dirigentes del PRD, PT y Convergencia.
“Esta es la única vía efectiva para acabar con el carácter regresivo del esquema vigente, atemperar así la desigualdad y recuperar la función redistribuidora del ingreso de la política fiscal” señala el documento.
La iniciativa es el preámbulo de otra serie de iniciativas que presentará el FAP en materia fiscal y hacendaria.
La iniciativa tripartidista propone reducir en 100 mil millones el gasto corriente del gobierno para el ejercicio fiscal del 2008; establecer un pago definitivo del 35% sobre dividendos o utilidades y etiquetar el 100% de los nuevos ingresos que se derivarán de los nuevos impuestos a inversiones en infraestructura, energía, desarrollo regional y social.
Plantean también destinar “500,000 millones adicionales para el desarrollo y la justicia”, lo que contribuiría a reducir la escandalosa concentración de ingresos, a la vez que duplicaría los recursos de la hacienda pública para invertir en infraestructura, educación, desarrollo
social y regional.
Según el FAP, de aprobarse su iniciativa tal cual, daría ingresos adicionales al país del 3% más por concepto de nueva recaudación proveniente de los causantes de más altos ingresos.
Además daría un 1% más por concepto de eficiencia recaudatoria y más de 1% de ahorro por reducción de gasto corriente, principalmente de altos sueldos y privilegios de la alta burocracia. El recorte de gasto corriente afectaría por igual al Ejecutivo, al Legislativo y al Judicial.
El proyecto fue dado a conocer, en conferencia de prensa, por el coordinador nacional de FAP, Jesús Ortega: por los coordinadores parlamentarios del PRD en las Cámaras de Diputados y Senadores, así como representantes parlamentarios del PT y Converngencia y del autoproclamado
Gobierno Legítimo de López Obrador.
Los tres partidos plantean también liberar a Pemex de su responsabilidad de financiar el gasto corriente del gobierno y se propone que en un plazo de 5 años, dicha paraestatal pueda retener una proporción suficiente de sus ingresos para financiar su operación y crecimiento.
Para el caso de la deuda externa, sólo se podrán financiar inversiones públicas con alta rentabilidad económica y social con recursos derivados de la riqueza del petróleo.
Los diputados de esos partidos proyectan igualmente buscar consensos con el PRI para derogar el Régimen de Consolidación Fiscal que favorece a los grandes consorcios empresariales permitiéndoles diferir indefinidamente el pago de esta importante contribución federal.
El FAP propone gravar las ganancias de personas físicas por enajenación de acciones en bolsa de valores; eliminar la deducción del costo de adquisición de los terrenos, eliminar la deducción inmediata de bienes nuevos de activo fijo.
Igualmente buscarán limitar facultades discrecionales del Poder Ejecutivo para otorgar subsidios, estímulos y regímenes especiales; evitar la discrecionalidad que mantiene el gobierno federal en la asignación del gasto y asegurar que el Congreso tenga acceso a la información fiscal.
ISR progresivo
El impuesto personal sobre la renta se aplicaría a todos los ciudadanos, independientemente del impuesto sobre las empresas, cuya base tributaria no es progresiva sino proporcional a la renta neta que obtienen de sus operaciones, mientras que el ISR sobre la renta de las personas físicas grava la totalidad de los ingresos que se reciben en un ejercicio, menos el ingreso vital exento y deducciones por gastos escolares y de salud.
Las empresas y las personas físicas son personas jurídicamente independientes, cada una con sus propios ingresos, y se gravan en forma diferente.
Los partidos aliados del FAP además buscarán establecer de un “régimen de austeridad y de supresión de privilegios”, en el que se combata seriamente la corrupción en todos los niveles.
En cuanto al impuesto sobre dividendos o utilidades, la propuesta tripartidista propone que se fije en un 35% definitivo y no se acumule a los demás ingresos, para lo cual los dividendos que provengan de la Cuenta de Utilidad Fiscal Neta sólo paguen un 7% adicional y el 28% que corresponde al ISR corporativo no se vea afectado.
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