20:30 El Gobierno y el Congreso de Brasil se unieron hoy para responder en forma enérgica al ultimátum dado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien dio tres meses para que se acepte el ingreso de su país al Mercosur.
La ministra jefe del gabinete, Dilma Rousseff, considerada la Dama de Hierro de la Administración de Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que "nadie va a establecer un plazo para ningún país".
"Nadie establece plazo para nosotros ni nosotros establecemos plazo para nadie", anotó en breve diálogo con periodistas.
El presidente de la Comisión de Exteriores del Senado, Heráclito Fortes, afirmó que "el Congreso brasileño decidirá soberanamente cuando lo juzgue oportuno", y atribuyó el ultimátum de Chávez a una invención "para desviar la atención de la crisis interna venezolana".
Sergio Zambiassi, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y del Parlamento del Mercosur, dijo hoy a Efe que "el Congreso brasileño tiene sus propios ritos y no responde a comandos externos".
Según el senador, "así como Brasil no le impone plazos a los otros países, no aceptará ningún plazo determinado por nuestros hermanos del Mercosur".
Chávez, que desde hace semanas está enfrascado en una polémica con el Congreso brasileño, declaró hoy en Caracas que si en los próximos tres meses el Congreso de Brasil no ratifica el proceso de adhesión de su país al Mercosur, preparará "la solicitud de retiro" del bloque.
El líder venezolano insistió en que quiere otro sistema de integración en Sudamérica y volvió a acusar a algunos sectores del Congreso brasileño de retrasar el proceso de ratificación de la entrada de su país al Mercosur.
Ese proceso tiene un plazo de cuatro años para la adaptación técnica, pero en lo político aún requiere de la aprobación de los parlamentos de Brasil y Paraguay, pues ya Argentina y Uruguay lo han ratificado.
Las relaciones entre Brasil y Venezuela están tirantes desde hace semanas y se enturbiaron a consecuencia de una solicitud que hizo el Senado brasileño, en el sentido de que Chávez revisase la decisión de no renovar la licencia al canal Radio Caracas Televisión (RCTV).
Chávez tildó al Congreso brasileño de "loro que repite lo que dice Washington" y Brasil reaccionó convocando al embajador de Venezuela, Julio García Montoya, para que prestase las "pertinentes explicaciones", que según el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, "no fueron propiamente dadas".
La semana pasada, Amorim insistió en que Brasil esperaba de Chávez un "gesto" hacia el Congreso brasileño, a fin de superar el malestar causado por unas declaraciones que el gobierno y el propio parlamento consideraron "ofensivas".
Chávez, por su parte, ha asegurado que no tiene por qué pedir disculpas al Congreso brasileño, al que acusa de estar dominado por una derecha "oligárquica" y que se niega a cambiar el modelo de integración imperante.
El líder venezolano, que no asistió a la reciente cumbre del Mercosur en Asunción, también reiteró que no tiene interés en ingresar a un bloque marcado por el "capitalismo" y exigió que la unión aduanera sea "reformateada", para ganar un carácter más social y político que comercial.
lecj