19:35 En Monterrey, Nuevo León, fue detenido un grupo de taxistas que presuntamente trabajan al servicio del Cártel del Golfo, como parte de una célula conocida como "Los Halcones" -entre ellos hay un ex policía judicial del estado-, quienes se encargaban de monitorear las actividades de las policías federales y locales en la región, así como de la distribución de droga al menudeo.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal informó sobre la aprehensión de 10 supuestos integrantes de esta célula, que reciben un sueldo fijo por parte del Cártel, que también los provee de recursos para gastos de operación y armamento, a cambio de fungir como "vigías" de la organización.
Reportes de la Procuraduría General de la República (PGR) revelan que hasta ahora, este tipo de células, operaban en Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde un centenar de taxistas fueron reclutados por el Cártel del Golfo, para integrar una red de inteligencia de la organización, independiente de sus grupos de sicarios.
No obstante, este mismo esquema se aplica ya en otras plazas donde opera el Cártel, como en Nuevo León, donde los taxistas tenían como centro de operación una casa de seguridad, ubicada en Abraham Villareal número 204, colonia Industrial del Vidrio, en el municipio de San Nicolás.
De acuerdo con la dependencia los taxistas "utilizaban el transporte público para pasar desapercibidos, y reportar las acciones implementadas por los efectivos federales, estatales y municipales, en el marco de este operativo".
Los detenidos fueron identificados como Lamaso Lira Altamirano, Hilario Delgado Castañeda, Gustavo Hernández Becerra, Francisco Javier Campos Rendón y Juan Gerardo González Acosta.
Estos sujetos fueron puestos a disposición de la PGR junto con los taxistas Juan José Niño de Rivera, Ricardo Malfitano Moreno, Juan Antonio Padilla Estrada , Rodolfo Guadalupe Peláez Guerrero y Agustín Enésimo Leal Bravo, quien era policía judicial del estado, pero fue dado de baja hace dos años de la corporación, por los delitos de cohecho y encubrimiento.
A esta célula se les aseguró además un rifle AR-15, una subametralladora calibre 9 milímetros, 77 cartuchos útiles, vestimenta de tipo militar, diez aparatos de radio comunicación, dosis de la droga conocida como "crack", así como una camioneta Grand Cherokee.
mzr