10:00 La célebre obra El venado herido (1946) de la pintora mexicana Frida Kahlo, no fue elaborado para mostrar su dolor físico, sino como una interpretación del mito de Dido, escrito por Virgilio, con el que se sintió correspondida, afirmó aquí la víspera, la especialista alemana Helga Prignitz-Poda.
Al ofrecer una conferencia en el Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, la historiadora de arte, experta en la obra de Kahlo, señaló que los elementos contenidos en la obra (que ha estudiado desde 1983), hablan de la "riqueza interior" y el "alto grado de intelectualidad" de la artista.
Frida, sostuvo, "no quería mostrar la inminente operación de su pie, sino la fuerza verdaderamente mítica de su amor", pues en la época en que ella aguardaba en Nueva York para someterse a una intervención quirúrgica, se sentía "abandonada" por el propio Diego Rivera, con quien se casó dos veces.
Con esta versión, la especialista contradijo su hipótesis anterior acerca de que fue el dolor y el temor que la artista mexicana sentía ante la inminente operación lo que quiso expresar en su famosa obra.
Prignitz-Poda abogó además por observar la obra de la autora de Las dos Fridas, a través de su riqueza interior y su "alto grado de intelectualidad" y no dejarse llevar "por la banalidad y su cotidianidad".
Es necesario, dijo, "ver el enorme abanico y complejidad de la cultura occidental que le sirvió para representar con emblemas su propia vida interior", y es fundamental "hacer un análisis preciso y detallado de cada uno de los cuadros, pues ello conduce a resultados sorprendentes y sólo así es posible conocerla verdaderamente".
De acuerdo con la historiadora del arte del Museo de Hannover, en su obra, Frida Kahlo se basó en el mito contenido en La Eneida de Virgilio, que habla del amor desdichado de Dido, quien ante el rechazo de su amor por Eneas, decide vagar por el bosque con las heridas de su amor expuestas.
En su famoso óleo, Kahlo se dibuja con cuerpo de venado atravesada por nueve flechas, en medio de un bosque compuesto por nueve árboles, mientras que en el fondo se observa un lago y una tormenta eléctrica.
"Sobre la interrogante de si Frida pintaba de manera realista o de manera surrealista, ella misma decía que sólo pintaba su realidad, con frecuencia esta frase es malinterpretada en el sentido típico materialista, pero para ella la realidad interior era lo más importante", añadió.
"Yo -agregó- abogo por el alto grado de intelectualidad y la riqueza interior de Frida para que sean llevados a primer plano, abogo porque no se vea en sus cuadros la banalidad, ni su cotidianidad, sino el enorme abanico y su complejidad".
La especialista, quien cuenta con diferentes libros y artículos sobre la artista mexicana, señaló además que la tradición artística de Kahlo tomó elementos de la simbología renacentista y de pintores universales de la talla de Pieter Bruegel y Jerome van Aken El Bosco, entre otros.
mzr