KARACHI, Paquistán (Agencias).- Unas 230 personas perdieron la vida en Karachi a causa de las lluvias torrenciales y los fuertes vientos que azotaron este fin de semana la ciudad, la más grande de Paquistán y considerada su capital comercial.
El temporal de viento y lluvia asoló el sábado la metrópolis, de unos 11 millones de habitantes, y en pocas horas dejó sus principales calles inundadas y provocó importantes daños en las infraestructuras.
Con el paso de las horas y según descendía el nivel de las aguas, las autoridades del la región comenzaron a recuperar cadáveres y a ofrecer asistencia a los afectados por las peores inundaciones de los últimos tiempos en la ciudad, que han causado al menos 230 muertos y 300 heridos, informaron ayer fuentes oficiales.
Muchas de las víctimas perecieron electrocutadas al caer cables eléctricos en zonas inundadas, mientras que otras murieron sepultadas por los tejados o las paredes de sus casas, que se desplomaron debido a las fuertes lluvias y el viento.
El temporal también afectó a la red eléctrica de media ciudad, que se quedó, además, sin línea telefónica, al tiempo que cortó la transmisión de varias cadenas de televisión y radio.
Un empleado de la fundación encargada de la morgue aseguró que muchas de las víctimas proceden de Ciudad Gadab, una comuna de chozas en las afueras del occidente de Karachi.
Los cadáveres llenaban los cuartos de la morgue, arrojados sobre camillas y cubiertos por mantas blancas. Los parientes de las víctimas han identificado todos los cuerpos, dijo Anwar Kazmi, de la fundación Edhi.
Entre los muertos hay ocho niños y 15 mujeres. El resto son hombres, agregó Kazmi.
Algunas calles de la ciudad estaban casi bloqueadas por carteles publicitarios que habían caído. La electricidad aún no funcionaba el domingo con normalidad en algunos barrios. Los residentes de las zonas afectadas, al no poder utilizar sus aires acondicionados en medio del agobiante calor veraniego, salieron a la calle a protestar.
Los residentes de Karachi arrojaron piedras al paso de los coches y vehículos de la empresa eléctrica y quemaron neumáticos en protesta por los cortes de luz que han afectado a la ciudad.
Los vecinos de Karachi dijeron que llevaban varias semanas con cortes prolongados, pero que este tiempo tan malo no era normal.
"Nunca he visto vientos tan fuertes en Karachi antes. Ha sido anormal y temible", dijo Saima Qureshi, una vecina del área de Clifton cercana al Mar de Arabia.
El alcalde señaló que la ciudad ya está trabajando para restablecer los servicios y limpiar las calles de los árboles y carteles caídos.
Se montó un campamento de ayuda humanitaria en Ciudad Gadab para suministrar alimentos, medicamentos y alojamiento a los desplazados por la tormenta, dijo Murtaza Baluch, alcalde del barrio.
Las previsiones indican que el mal tiempo seguirá en Paquistán y la vecina India, donde han muerto decenas de personas tras prolongados diluvios en todo el país en los últimos días. Los servicios de rescate y helicópteros militares intentaban el domingo llevar comida a 200 mil personas desplazadas por las inundaciones monzónicas en el estado sureño indio de Andhra Pradesh.