14:58 El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, consideró hoy que la posición de México en el Consejo de Derechos Humanos ha abierto un "camino" hacia la normalización de las relaciones bilaterales, aunque aún quedan cuestiones pendientes.
"Creemos que se abre con este primer paso un camino en el que habrá también que resolver otras cuestiones", dijo el canciller en una rueda de prensa, al referirse a la posición de México en Ginebra en el Consejo de Derechos Humanos.
Pérez Roque destacó que la "Presidencia mexicana del Consejo de Derechos Humanos jugó un papel constructivo" para lograr la aprobación de un nuevo reglamento para esta recién creada instancia, en el que se estableció, entre otras medidas, la eliminación de las misiones de relatores de Derechos Humanos sobre Cuba y Bielorrusia.
Además, calificó como "un gesto positivo" del gobierno mexicano la decisión de que "si hubiera llegado el momento de ejercer el voto" no iba a pronunciarse contra Cuba.
"Ha habido un cambio en la posición de México que registramos como un hecho positivo", indicó, al agregar que "lo de Ginebra es un hecho concreto" del gobierno mexicano.
Pérez Roque consideró que Cuba no tuvo responsabilidad y "no fue la culpable" de la crisis en que cayeron las relaciones en 2004, después de que México cambiara su voto para condenar a la isla en el marco de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, decisión que se sumó a una serie de desencuentros entre ambos gobiernos.
"Creo que hemos removido un importante obstáculo que hacía imposible siquiera pensar en la posibilidad de normalizar las relaciones", agregó Pérez Roque.
Subrayó "la naturaleza estratégica para Cuba de este tema" y "el hecho de que el anterior Gobierno de México llevó en su activismo en ese tema las relaciones al borde prácticamente de la ruptura".
Pérez Roque indicó que Cuba tiene "la impresión de que ese es un tema que ha ido por momentos quedando atrás" y que están "construyendo sobre bases nuevas".
El canciller, que confirmó que en los últimos meses se han producido contactos diplomáticos con las "autoridades principales" de México, dijo que su país quisiera que las relaciones se pusieran al nivel de las que existieron "siempre históricamente entre los pueblos".
Durante el gobierno de Vicente Fox (2000-2006), las relaciones entre México y Cuba estuvieron en su punto más bajo, después de que el presidente mexicano tuviera roces verbales con el líder cubano, Fidel Castro.
En esa ocasión, México retiró a su embajador y ordenó la salida del embajador de Cuba, aunque meses después los diplomáticos regresaron a sus respectivas legaciones.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, que asumió el cargo el pasado 1 de diciembre, ha buscado acercarse al gobierno de la isla caribeña y ha enviado gestos a Castro, como misivas con deseos de pronta recuperación.
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