17:17 Varios grupos de estudiantes y otros inmigrantes procedentes de California y diversas zonas del país reivindicaron hoy en Washington la necesidad de que se apruebe el proyecto de reforma migratoria.
La presión por parte de la población hispana se ha redoblado después de que un grupo clave de senadores acordara recuperar el proyecto de ley en la noche del pasado jueves.
Grupos de estudiantes procedentes de institutos californianos y de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA) se reunieron hoy con distintos senadores federales con el objetivo de apoyar el proyecto de ley y comprobar de primera mano el estado de las negociaciones.
Marla Ramírez, una estudiante hispana de 23 años que se graduó el viernes pasado en la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA) , indicó a Efe que el "Dream Act" (una propuesta de ley para permitir el acceso a la educación superior a los inmigrantes indocumentados y su posterior legalización) supone "la última esperanza" para millones de personas.
"Vine a EU junto a mi madre y mis cuatro hermanas en 1996" , relató Ramírez. "Siempre he estado en una lista de espera -para obtener la residencia legal- que han ido retrasando desde que llegué y esta ley me permitirá seguir trabajando y desarrollar mi carrera aquí", agregó.
El proyecto de ley, en caso de ser validado, beneficiará a aquellos estudiantes inmigrantes que entraron al país antes de los 16 años o que han residido durante cinco años en el país desde el día de la aprobación de la reforma.
Para beneficiarse, los estudiantes tendrán que lograr graduarse de secundaria y ser aceptados en centros de educación superior o inscribirse en las Fuerzas Armadas durante, al menos, dos años.
"El proyecto de ley es bueno y justo para estos estudiantes, que en muchos casos entraron en el país cuando eran muy pequeños, y es algo beneficioso para nuestra economía y nuestra sociedad", explicó en un comunicado Mark Silverman, abogado del Centro de Recursos para Inmigrantes Legales.
Asimismo, un grupo de 100 alumnos reunidos en una plaza céntrica de Washington con la estatua de Cristóbal Colón de fondo, exigieron la legalización de los doce millones de indocumentados que se calcula que residen en los Estados Unidos.
Los manifestantes, que recibieron el apoyo de activistas provenientes de Miami, Boston y Virginia, iniciaron el pasado 13 de junio una caravana desde Los Ángeles denominada "Dreams Across America Tour" ("Sueños a través de América"), con la intención de recordar que existen millones de rostros y tragedias personales tras la cortina del debate.
Previamente, los participantes detuvieron su marcha en ciudades como Chicago, Miami, Nueva York, Filadelfia o San Antonio para recabar el apoyo de la población.
Jaime Contreras, presidente de la Coalición Nacional para la Inmigración de Washington (NCIC), calificó de "muy importante" la iniciativa de esos "soñadores" y advirtió que la población hispana luchará por la aprobación de la reforma migratoria hasta derramar "la última gota de sudor".
"Somos personas dignas, trabajadoras, que nos esforzamos todos los días y contribuimos al enriquecimiento económico y cultural de este país; aspiramos a alcanzar el sueño americano y lograr una mejor vida para nuestros hijos", explicó Contreras.
"No somos distintos de los inmigrantes que llegaron en el 'Mayflower' -nombre del barco que transportó a un grupo de colonos británicos y desembarcó en Plymouth, Nueva Inglaterra, en 1620- excepto en el color de la piel, así que no deberían tratarnos de forma diferente" , arengó el activista.
Los organizadores del evento animaron a todos los hispanos a relatar su historia personal y apoyar la iniciativa a través de la página web www.dreamsacrossamericaonline.org.
grg