07:32 Los presidentes y jefes de Gobierno de los siete países más industrializados y Rusia, reunidos en la localidad alemana de Heiligendamm, interrumpieron hoy sus debates para atender a un grupo de niños que les expresaron sus preocupaciones sobre el futuro del planeta.
Los presidentes y primeros ministros de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón, Rusia y también de la Unión Europea se sentaron ante una mesa redonda acompañados por un niño de su respectivo país, de entre 12 y 14 años, así como un escolar de Tanzania en representación del Tercer Mundo.
Durante más de media hora, todos los menores tuvieron ocasión de expresar sus preocupaciones sobre la situación del mundo, desde el peligro que supone el cambio climático a la lucha contra la pobreza, el hambre y el sida en África.
Los niños pidieron a los mandatarios del G8 que tengan en consideración sus inquietudes en los debates y hagan lo posible por superar sus diferencias en beneficio de todo el mundo.
Los jefes de Estado y Gobierno -desde el presidente norteamericano, George Bush, a su colega ruso, Vladimir Putin, o la anfitriona y canciller alemana, Angela Merkel- en sus breves respuestas trataron de tranquilizar a los menores y aseguraron que su intención es trabajar para dejarles un mundo mejor.
Los nueve niños participan desde el pasado domingo en una reunión paralela al G8, bautizada como cumbre Junior 8 (J8), que se celebra en la localidad alemana de Wismar, y a la que asisten 64 jóvenes de las ocho naciones citadas y otros diez procedentes del Tercer Mundo para debatir los mismos temas que los políticos.
sgf