13:21 El teatro se unió aquí a la serie de homenajes en torno a la obra del Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, con la puesta Casi Cien Años de Soledad, monólogo basado en textos del colombiano, con el que la compañía Teatro Niños Aira, inició temporada, bajo la dirección del dramaturgo Rodolfo Pineda.
El propio Gabo y su Macondo, las humildes sexoservidoras que describe en su obra, así como los célebres personajes Aureliano Buendía y José Arcadio Buendía, entre otros, fueron encarnados con diversión en la pieza protagonizada por Beatriz Herrera de Pineda, entre títeres, canto y baile.
Sin ser totalmente fiel a lo escrito por García Márquez, la compañía recreó fragmentos y unió textos como Cien años de Soledad , Diatriba de amor de un hombre sentado , El amor y otros demonios, El otoño del patriarca y Viendo llover en Macondo, a través de un montaje en el que el propio autor apareció en escena en forma de títere de tamaño natural.
De acuerdo con sus creadores, el espectáculo nació luego de preguntarse cómo sería posible vincular la única obra de teatro de Gabo con su obra narrativa y si a partir de esta unión podría realizarse una dramatización de su discurso, además de cómo sería la teatralidad dentro del discurso de la obra narrativa.
El resultado para la compañía fue una suerte de collage en la que el Nobel aparecerá como autor, espectador y actor, es decir, él además de interpretarse a sí mismo, interpreta a José Arcadio Buendía, al coronel Aureliano Buendía y al coronel Gerineldo Márquez.
Gabo además asume el papel del esposo de Gabriela, personajes todos ellos de su obra Cien Años de Soledad, que este año ha sido celebrada en todo el mundo hispanohablante, al cumplirse 40 años de su primera publicación, pero en la puesta también aparecerán el padre de Laura, de El amor y otros demonios, entre otros héroes surgidos de la pluma del escritor.
Por su parte, la actriz Herrera de Pineda, quien ejecuta los títeres utilizados, representó a Ursula Iguarán, Remedios, La Bella, una sexoservidora de la Casa de las muchachitas que se acuesta por hambre, entre otros personajes femeninos del autor, convirtiendo la puesta en una reunión de los seres del creador de Macondo.
Con diseño de vestuario de Miguel Angel Guzmán, coreografía de Lol-beh Hernández e iluminación de Sergio Jiménez, la puesta combinó la interpretación actoral, con la manipulación de títeres, así como el uso del canto y la danza para generar un espectáculo multidisciplinario en el que se perdieron los límites de lo imaginario y lo real.
Después de presentarse en el Centro Cultural Creciente, de Puebla; la Compa;ía Teatro Niños Aira ofreceráuna segunda temporada de Casi Cien años de soledad los domingos hasta el 29 de julio próximo.
cvtp