11:25 La fiebre por Johnny Depp ha llegado a Tokio con el estreno de la última entrega de la exitosa serie cinematográfica Piratas del Caribe, aunque el actor estadounidense afirmó hoy que "nunca se sabe" si habrá más películas.
Flanqueados por banderas negras y calaveras, Depp, Orlando Bloom y el resto del elenco protagonista de Piratas del Caribe: en el fin del mundo, menos la actriz Keira Knightley y el siempre imprevisible Keith Richards, presentaron el film en rueda de prensa ante su estreno hoy en una "glamorosa" ceremonia en la capital nipona.
La presentación fue un tanto surrealista, con jóvenes japonesas llorando de emoción por ver de cerca a los guapos actores, mientras algunos supuestos periodistas preguntaban disfrazados del Capitán Jack Sparrow, el pirata al que interpreta Johnny Depp, hijo en la ficción del "Rolling Stone" Richards.
Pero los intérpretes afrontaron el envite con buen humor y muestras de la camaradería que, según aseguraron, han mantenido en los cinco años largos en que han rodado las tres películas de los Piratas del Caribe, producidas por los estudios Disney y uno de los grandes éxitos de taquilla de la década.
Más de 2 mil japonesas los habían recibido ayer en el aeropuerto de Tokio coreando sobre todo el nombre de "Johnny, Johnny" , que también fue hoy el principal protagonista de la rueda de prensa, con su aspecto desaliñado, su guerrera militar, sus tatuajes y sus numerosas pulseras.
A su lado estaba un más formal Orlando Bloom, ataviado de camisa blanca y chaqueta oscura; Bill Nighy, el malvado hombre-calamar en el filme; Chow Yun-Fat, el famoso intérprete de Hong Kong, y Geoffrey Rush, el actor australiano que ganó un Oscar por Shine.
La segunda película de los Piratas, El cofre del hombre muerto, es también el segundo filme más taquillero de la historia, tendencia que ahora quieren aprovechar los estudios Disney con En el fin del mundo, que completa la trilogía.
En la rueda de prensa, todos los protagonistas del film dejaron claro que se lo pasaron estupendamente durante el rodaje, pero que ahora necesitan "un buen descanso" porque ha sido una experiencia "agotadora" , en palabras del productor, Jerry Bruckheimer.
No obstante, Depp, de 43 años, dejó en el aire un "nunca se sabe" cuando se le preguntó si volverá a interpretar en el celuloide al capitán Jack, un personaje con el que han disfrutado mucho sus hijos en las dos anteriores entregas de la serie.
"Siempre hemos sabido que cada uno de nosotros iba a tener que decir adiós a su personaje pero si se acaba, algo que nunca se sabe, el capitán Jack siempre estará conmigo en mi casa" , afirmó el actor fetiche de Tim Burton.
Durante las escenas de rodaje en el mar, Depp nunca se mareó - "me mareo más en tierra" , afirmó-, pero no puede decir lo mismo Bill Nighy, que interpreta al malvado Davy Jones, quien se puso "verde" en alguna ocasión por los constantes mareos.
Peor perspectiva, en cualquier caso, le esperaría si se cumpliese la intención de Johnny Depp de "comérselo como un sushi" , comentario que despertó las risas del siempre amable público japonés.
"Intenté comérmelo pero me metí en un serio problema del que casi mejor es no hablar" , aseguró el actor con su característica mueca, mientras su compañero Orlando Bloom auguraba que Davy Jones, con su barba de calamar, parece "muy sabroso" .
Para el director de la saga, Gore Verbinsky, se trata de "un equipo de ensueño" que protagoniza una película marcada, además de por la acción, los barcos fantasma y las peleas de piratas, por un "mensaje de amor".
Piratas del Caribe: en el fin del mundo será estrenada mañana en los cines de Estados Unidos y Japón, y llegará el viernes 25 a las pantallas de todo el mundo.
Esta película fue presentada por primera vez por los actores el día 19 en Disneylandia (Orlando, EU) y hoy ha sido estrenada en Asia con una ceremonia en la sala Budoka de Tokio, a la que asistieron numerosas fans niponas.
cvtp