09:53 El ministro de Salud, Erick Rodríguez, renunció al cargo pocos días después que desencadenó una polémica en Venezuela tras declarar que el gobierno del presidente Hugo Chávez evaluaba promulgar un decreto para prohibir la producción de cigarrillos y tabaco en el país.
''Por razones personales ha renunciado el (ahora) ex ministro Erick Rodríguez; a él, públicamente mi agradecimiento'', dijo el mandatario venezolano sin dar otros detalles.
En un discurso, la noche del viernes, el gobernante informó que Rodríguez será reemplazado por el teniente coronel Jesús Mantilla Oliveros, quien ''ha estado manejando de manera brillante y ha rescatado de la corrupción y la ineficiencia el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales''.
El anuncio de Chávez se produjo tres días después que el ministro aclaró que el gobierno no tenía planteado prohibir la producción de tabaco como actividad económica, asegurando que sus palabras ''fueron sacadas de contexto''.
Acotó entonces que su despacho no tiene competencia sobre las leyes del marco económico, y añadió que lo único que está planteado es que a partir del 31 de mayo entrará en vigencia en el país la normativa que prohibe fumar en restaurantes y bares.
El lunes pasado, el otrora ministro, dijo a la emisora Unión Radio que el gobierno está considerando la posibilidad de emitir una regulación para que no se permita en Venezuela ''ni siquiera producir tabaco ni cigarrillo''.
''Si yo sé que hace daño, ¿por qué debo seguir eso como una actividad de consumo, promoviendo, más bien, que cada día más se consuma? ¿Qué han hecho las compañías?, se escondieron detrás de fundaciones culturales para conseguir protectores'', afirmó Rodríguez el lunes.
''El que quiera cigarrillo que lo traiga del exterior'', agregó.
La industria tabacalera instalada en el país genera miles de empleos directos e indirectos y es uno de los más importantes contribuyentes tributarios del país. Según estimaciones de las empresas fabricantes de cigarrillos en el país hay más de 13,6 millones de personas mayores de 18 años consumidoras de cigarrillos.
sgf