00:02 Señoras y señores;
Amigos todos:
Deseo exponer mi convicción de que esta reunión ha sido un triunfo de la libertad sobre el silencio y el miedo. También, una conquista sobre la apatía que rige aún frente a los efectos causados por el crimen y la violencia contra los periodistas en todas partes del mundo.
Tengo la convicción de que todos los que asistimos a este encuentro lo hacemos movidos por un compromiso con la libertad. Porque es la libertad, la libertad de todos, de la sociedad en su conjunto, la que resulta amenazada cuando una cobertura periodística atrae ataques contra reporteros, fotógrafos o editores.
En todo el planeta es cada vez más patente la necesidad de fortalecer la protección a los periodistas, como una condición para ampliar y profundizar la democracia.
Es vital crear una red de solidaridad con los periodistas, especialmente con aquellos que laboran en zonas de alto riesgo y bajo condiciones precarias. En esta tarea todos tienen un lugar por ocupar: agrupaciones de medios de comunicación, asociaciones gremiales, entidades gubernamentales, organismos no gubernamentales y, desde luego, organizaciones internacionales como Naciones Unidas y la UNESCO.
La labor de estas últimas debe orientarse a darle mayor intensidad y profundidad al debate de estos temas, exigir una mayor responsabilidad a los Estados nacionales, sistematizar información y crear foros donde especialistas en diversas materias se reúnan para buscar soluciones conjuntamente.
En 1976, el reportero Don Bolles de Arizona, Estados Unidos, fue asesinado por el crimen organizado. En respuesta, un nutrido grupo de colegas, provenientes de periódicos y estaciones de radio y televisión, se dio cita en ese lugar y desarrolló una investigación que fue publicada por múltiples medios en la Unión Americana, arrojando luz sobre los autores de la muerte de su compañero, quienes eventualmente fueron llevados a juicio.
Es un ejemplo que estamos siguiendo en otras naciones, como México. Pero se trata de una historia en la que todos podemos encontrar la inspiración necesaria para entender que la democracia y la justicia precisan del compromiso de todos.
Este día, dedicado en todo el mundo a la Libertad de Expresión, hemos comprobado que en esta materia hay aún mucho por hacer. Hago votos porque gracias a estos esfuerzos y en particular gracias al encuentro que hemos desarrollado, lograremos impulsar nuevas acciones y compromisos que manden la señal de que la comunidad internacional está a la altura de los desafíos que nuestro tiempo le presenta.
Muchas gracias.