15:42 El gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, coordinó desde la madrugada de hoy las labores de reconstrucción en la zona afectada por la tromba que azotó el municipio de Piedras Negras y el poblado de Villa de Fuente.
La víspera una tromba cobró la vida de tres personas en esta villa, mientras que en la ciudad de Eagle Pass, Texas, dejó siete muertos. Miles de personas resultaron afectadas, prácticamente se quedaron en la calle, sin casa, muebles, ropa y vehículos.
El fuerte viento de más de 200 kilómetros por hora y el granizo no respetaron nada, ni siquiera la iglesia, la del Sagrado Corazón, el máximo orgullo de los villafuentistas.
El templo se cayó, sólo quedaron en pie las dos torres, el altar desapareció bajo toneladas de escombros y la camioneta del sacerdote Carlos Aguilera Sánchez fue levantada con fuerza y quedó dentro de lo que era el lugar de oración de los habitantes de este lugar, quienes lloran su tragedia y la pérdida de su iglesia, a la que iban a misa todos los días.
La casa de evangelización quedó totalmente deteriorada, el orfanato donde había como 30 niños, todos se salvaron, la plaza, el kiosco, escuelas, calles... todo quedó destrozado.
La gente sufre por esta segunda pesadilla, peor que la primera de aquel fatídico 4 de abril del 2004 cuando el Río Escondido se desbordó y mató a 37 personas.
Se necesitan muchos millones de pesos para lograr la restauración de la zona. En tanto, esta villa seguirá a oscuras toda la semana, por lo menos la Comisión Federal de Electricidad restableció el 60% del fluido eléctrico en la ciudad de Piedras Negras, gracias al apoyo de Estados Unidos. Se espera restablecer la electricidad en un 100% durante las próximas horas.
En total el fenómeno meteorológico derribó 19 torres, cuatro de las cuales, las mas importantes se repararán este día, aseguró el gerente de la dirección del Golfo Norte de la CFE, Everardo González González.
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