09:48 Corea del Sur reaccionó hoy conmocionada al hecho de que la matanza de Virginia fuese cometida por un joven surcoreano, mientras las autoridades quieren evitar que el suceso genere animadversión contra la comunidad coreana residente en EU.
Según anunciaron las autoridades estadounidenses, Cho Seung-hui, estudiante surcoreano de 23 años, fue quien mató este lunes a 32 personas antes de suicidarse en la Universidad Tecnológica de Virginia en EU, que acoge a 500 alumnos del país asiático.
El Ministerio de Exteriores surcoreano creó hoy un comité especial, dirigido por el viceministro Shim Yoon-cho, para tratar de paliar las consecuencias de ese suceso sobre la comunidad surcoreana en EU y también en las relaciones bilaterales con Washington.
Además de enviar al lugar del suceso al embajador surcoreano ante Washington, Lee Tae-shik, y a tres cónsules, el Ministerio de Exteriores alertó a todas las legaciones surcoreanas en Estados Unidos para garantizar la seguridad de sus ciudadanos.
Mientras, en Corea del Sur los ciudadanos recibieron la noticia con consternación después de que el autor de la matanza fuera identificado como surcoreano.
"Me quedé sin habla cuando me enteré del suceso y quiero expresar mis condolencias a las víctimas y a sus familias", dijo hoy a Efe Kim Se-hee, una estudiante de 21 años.
"Temo sin embargo que el incidente perjudique a los surcoreanos por el hecho de que el asesino haya sido un surcoreano", agregó esta estudiante de Seúl.
Lee Hwa-yong, de 22 años, se mostró, por su parte, preocupada por la seguridad de los surcoreanos residentes en Estados Unidos y por la posibilidad de que el incidente se convierta en un problema político entre Corea del Sur y las autoridades de Washington.
"Lo que más me preocupa es la seguridad de los surcoreanos, aunque se trata de un hecho aislado y no debería generar prejuicios contra ellos", apuntó Lee.
Ri Hyun-jung, una auditora de 38 años, opinó por su parte que la matanza "debería ser enfocada en el problema del control de armas en EU" y que "no debería generar conflictos raciales".
El Gobierno de Seúl, por su parte, consideró que se trata de un hecho aislado aunque expresó cautela sobre la posibilidad de que este suceso genere animadversión contra Corea del Sur.
El presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, mostró hoy su más "profundo pesar" por esta matanza y sus condolencias a los heridos y las familias de las víctimas.
Roh envió además un telegrama al presidente estadounidense, George W. Bush, en el que dijo compartir el "profundo dolor" por la muerte de muchos inocentes en la Universidad de Virginia y expresó su solidaridad con el presidente y el pueblo norteamericano.
Todas las fuerzas políticas surcoreanas coincidieron hoy en pedir al Gobierno que adopte medidas para que este trágico suceso no provoque problemas diplomáticos entre los dos países.
A la espera de que se esclarezca el motivo de esta masacre, la policía estadounidense dijo que Cho Seung-hui era una persona solitaria.
En una entrevista recogida hoy por el diario surcoreano Choson Ilbo, Lim Bong-ae, de 67 años y ex dueña de un edificio en Seúl donde la familia de Cho vivió antes de emigrar a EU en 1992, recordó a Cho como un niño "muy calladito y tranquilo".
Lim, que confesó haberse sentido muy impactada por lo sucedido, dijo que la familia vivía en la penuria y que el padre afirmó que se marchaba a Estados Unidos en busca de una vida mejor y porque allí nadie le conocía.
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