17:04 El estudiante de la universidad Virginia Tech, Cho Seung-Hui entró a una armería de la ciudad cercana de Roanoke hace cinco semanas, presentó su tarjeta de crédito y salió con una pistola Glock de 9 milímetros y una caja de proyectiles. Pagó 571 dólares.
La Glock era una de dos armas cortas con las huellas digitales de Cho halladas después que mató a 32 personas y luego se suicidó en la peor masacre en su tipo de la historia moderna de Estados Unidos.
El propietario de Roanoke Firearms, John Markell, dijo que su armería vendió la Glock a Cho en marzo. El número de serie había sido borrado con una lima, pero los agentes federales descubrieron su origen gracias a un recibo que hallaron en la mochila de Cho.
''Fue una venta de lo más ordinaria'', dijo Markell, quien no intervino personalmente en la transacción. ''Era un chico universitario amable y pulcro. No vendemos un arma si la compra nos parece sospechosa en lo más mínimo''.
Cho tenía la cédula verde (green card) , o sea que tenía la residencia legal permanente y eso lo habilitaba para comprar un arma, siempre que no hubiera sido condenado por un delito.
''Es horrible saber que el arma vino de mi negocio'', dijo Markell.
Las autoridades también hallaron una pistola Walther calibre 22 entre los efectos de Cho, según una orden de cateo emitida por el condado de Montgomery.
''La clave de todas estas matanzas es la facilidad de acceso a potentes armas de fuego'', dijo Daniel Vice, abogado de la Campaña Brady de Prevención de la Violencia con Armas. ''No se pueden efectuar estas matanzas con bates de béisbol o cuchillos''.
Cho Seung-Hui: Retrato de una persona solitaria
El autor de la masacre que se cobró ayer la vida de 33 personas en la Universidad Técnológica de Virginia fue identificado en las primera horas de este día como el surcoreano Cho Seung Hui, de 23 años, inmigrante legal, que estudiaba en la Universidad de Virginia.
La identificación fue hecha pública por el jefe de la policía de la Universidad, Wendell Flinchum, quien dijo que el estudiante vivía en uno de los dormitorios del campus, pero no ofreció detalles de los motivos que pudieron llevarle a realizar esta matanza.
"Era solitario", dijo hoy Larry Hincker, uno de los vicepresidentes de la Universidad Tecnológica de Virginia, en la que el lunes murieron 33 personas, incluido el propio Cho, quien -según las autoridades- se suicidó tras perpetrar la matanza.
Cho cursaba el último año de filología inglesa. Una de sus profesoras recordó hoy a la prensa el tono perturbador de algunos de sus ejercicios literarios, hasta el punto de que sus instructores le aconsejaron recibir ayuda psicológica.
A parte de eso es poco lo que por el momento se sabe del estudiante, que llegó a Estados Unidos con su familia en 1992, cuando tenía ocho años.
El joven mantenía su nacionalidad original y tenía la "tarjeta verde", un documento que permite trabajar legalmente en Estados Unidos por un periodo indefinido.
Su familia vive en Centreville, un barrio acomodado del estado de Virginia a unas cuatro horas de distancia de la Universidad, en una de cuyas residencias estudiantiles vivía el joven que protagonizó la matanza, informó hoy la prensa local.
Los vecinos también lo describen como un alma solitaria.
A pesar de que las tareas de identificación de las víctimas de la masacre de la Universidad Tecnológica de Virginia van lentas, las autoridades han dado ya a conocer la identidad de por lo menos 18 personas.
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