Por lo menos 50 casas de empeño que operan en todo el país de manera legal se disputan el mercado potencial de pignorantes, que de acuerdo con la Asociación Nacional de Casas de Empeño (Anace) está integrado por unos 40 millones de mexicanos.
En todo el país operan unas 3 mil 500 sucursales, muchas de ellas bajo el régimen de franquicias de Estados Unidos, como Mister Money, y otras nacionales, como Prendamex o Prendalana.
Estas empresas se pelean un mercado que en 1996 fue abierto a las casas de empeño privadas, que ya compiten al tú por tú con el Nacional Monte de Piedad, institución de asistencia privada.
Las casas de empeño ven el fin de la Semana Santa como el momento oportuno para abrir las arcas de sus empresas.
Al igual que el Monte de Piedad, sus competidoras reciben desde alhajas y antigüedades hasta automóviles y casas.
Casi siempre se anuncian afirmando que cobran los intereses más bajos, y de manera invariable colocan las tasas mensuales, no anuales, lo que atrae a los posibles pignorantes. Y los préstamos rara vez superan 10% del valor real de los objetos en el mercado.
Un estudio de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros dado a conocer en enero, expone que el préstamo en las casas de empeño sigue siendo caro, con tasas de interés anual que van de 48% hasta 159%.