La dirigencia nacional del PAN integra una lista con los nombres de funcionarios públicos del gobierno del presidente Felipe Calderón que estarían interfiriendo en asuntos internos del partido y en su proceso de elección de consejeros nacionales.Se prevé que el listado no se haga público, pero sí enviarlo después de Semana Santa al secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, quien exigió pruebas a Acción Nacional de que hay funcionarios federales involucrados en este proceso panista.
Enrique Navarro, secretario de Fortalecimiento Interno del PAN, es quien analiza las quejas sobre esta presunta intrusión.
La elaboración de esta lista podría ahondar aún más la pugna que existe dentro del PAN, confió un importante dirigente del partido.
El jueves pasado, el presidente del PAN, Manuel Espino, informó que se abrirá una investigación para determinar si en realidad existe este involucramiento de funcionarios públicos federales; de confirmarse, Acción Nacional estaría ante un "escenario de traición".
Pero el senador panista por Durango, Rodolfo Dorador Pérez Gavilán, responsabilizó a Manuel Espino de incurrir en una "grave irresponsabilidad" al levantar este "escándalo" y al incumplir, dijo, con su obligación de cuidar al PAN.
El legislador responsabilizó a Espino Barrientos de enviar a Enrique Navarro a hablar de la renovación del Consejo, y decir que en los próximos días se daría a conocer la lista de funcionarios que operan para influir en la modificación. "¡Qué grave!", exclamó en entrevista el legislador.
Mejorar comunicación
En medio de la pugna partidista, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, en coordinación con las dirigencias estatales, puso en marcha una estrategia de comunicación para "mejorar y fortalecer" la relación entre el partido y el gobierno federal.
Este plan incluye un entrenamiento para enfrentar "crisis" de comunicación en temas candentes como lo que se vive dentro del partido, el aborto u otros asuntos coyunturales, y hasta esquemas para "homogeneizar" el discurso de todos los secretarios de comunicación de las dirigencias estatales en torno a alguna discusión.
Sobre el tema, Miguel Hernández Labastida, consejero nacional vitalicio, aseguró que es casi imposible denunciar a un funcionario del gobierno federal -cuando la mayoría de éste es panista-, pues puede hacer lo que quiera después de sus horarios de trabajo.
Fue el senador del PAN Federico Döring quien acusó la semana pasada a Espino de no tener "calidad moral" para denunciar la intervención del gobierno federal en el proceso interno, cuando fue favorecido, dijo, por algunos funcionarios en el gobierno de Vicente Fox para llegar a la presidencia del partido.