GUATEMALA.- La presencia de grupos de narcotraficantes mexicanos en Centroamérica se ha extendido con la compra de tierras, el financiamiento de cultivos ilícitos y la creación de una red de laboratorios clandestinos, según información de Guatemala.
El director de la Secretaría de Análisis de Información Antinarcóticos (SAIA) de Guatemala, Daniel Guerrero Méndez, detalló que en su país los cárteles de la droga de México adquirieron fincas o rentan grandes extensiones de tierra a ambos lados de la frontera que divide al territorio mexicano de Guatemala, lo que les permite trasladar sin problemas enervantes o armas de un sitio a otro.
En ocasiones, agregó, también utilizan las propiedades como guaridas.
En este país, dijo Guerrero Méndez, las organizaciones de narcotraficantes más importantes y que trabajan para los cárteles mexicanos de las drogas son Los Luciano, Golfo, Otto Herrera, Los Juanes, Sayaxé y pequeñas células independientes que se han detectado que trabajan en la zona de San Marcos, Huehuetenango y Zacapa.
La organización del Golfo abarca las costas que colindan con las de Honduras ysus operaciones se dan en la frontera tanto por la vía marítima como terrestre del país vecino, explicó Guerrero Méndez.
Informes de la oficina de inteligencia de Guatemala, igual que los de sus asesores estadounidenses, señalan que el mayor movimiento de droga que viene hacia México está a todo lo largo de la franja de la costa sur. Desde la frontera con El Salvador, hasta la frontera mexicana, estableció Guerrero Méndez.