09:44 El malagueño Antonio Banderas aseguró este sábado que su incursión en la dirección cinematográfica no significa su retiro como actor, porque a 25 años de haber iniciado su carrera en el Séptimo Arte, aún no da el 100 por ciento de lo que puede ofrecer en el campo de la actuación.
Al señalar lo anterior, el actor y director confesó que hoy está metido en terrenos que desafían a todas las leyes de la gravedad cinematográfica. "Aunque muchas personas me han aconsejado que me dedique sólo a la actuación, que es lo mío, decidí emprender la aventura de la dirección, porque de lo contrario, me habría traicionado a mí mismo".
De esa manera, decidió correr el riesgo, y si bien con su primer largometraje, Locos en Alabama se posicionó como una revelación mundial en el campo de la dirección fílmica, con su segunda realización, El camino de los ingleses llega al XXII Festival Internacional de Cine en Guadalajara para que la proyecte en función especial.
Porque, de acuerdo a lo manifestado en entrevista, Banderas siempre ha obedecido a su conciencia cuando de nuevos proyectos se trata. Decidió hacer esta segunda película a sabiendas de que la prensa, los críticos o la taquilla podían no quedar satisfechos. "Sea cual sea el resultado, después me ocuparé de ese asunto" , explicó.
El actor y director tiene en su historial más de 60 películas contabilizadas a partir de 1982 cuando debutó con el filme Pestañas postizas, sin embargo ya en 1976 soñaba con ser actor. "31 años después reflexiono en que la vida me permitió hacer realidad ese sueño que ahora se complementa con el trabajo de dirección. Viva Dios".
Sí, "Viva Dios" porque a sus 46 años, Antonio Banderas ha viajado en el tren de la existencia para conocer lo bueno, lo malo y lo peor de la vida, el universo femenino, y los misterios de la supervivencia con sus aproximaciones a la muerte. "La película es un homenaje a quienes se quedaron en el camino" , señaló el español.
Desenfadado y cordial, parlanchín y atento a cada pregunta, enfundado en playera holgada, jeans y un par de botas de gamuza negra, evocó la España que le tocó vivir en 1978, cuando esa nación "era un pandemónium" en medio del cual Antonio Soler y él eran amigos. Uno quería ser escritor. El otro, actor: "Estás loco" , se decían mutuamente.
Hoy, El camino de los ingleses, versión fílmica de la novela homónima de Antonio Soler, a quien se le encargó el guión, toman parte Victoria Abril y Alberto Amarilla, además de Raúl Arévalo, Juan Diego y Fran Perea. La película fue nominada al premio Goya por Mejor Actor Revelación (Amarilla) y Guión Adaptado (Antonio Banderas).
Más adelante y antes de entrar en los detalles de la trama, el entrevistado mencionó que "el cine es arte, pero también industria. Personalmente me interesan esos dos aspectos de la producción" , enfatizó, aunque en realidad se ha topado con productores a quienes lo único que les interesa es lo comercial aunque estén alejadas de la mínima poesía".
"¿Qué si me gusta la poesía?, ¡claro!, ¡me encanta! Por eso la película trata sobre la imposibilidad de amar-amando (como sucede en el corazón de millones de mortales en el planeta) , pero ese no es el único tema que me interesa llevar al cine, hay otros muy dispersos y diferentes, variados pero siempre con el refilón del amor poético ", destacó.
Esa forma romántica de pensar fue, tal vez, la que lo llevó a advertir que además de ser actor de envidiable prestigio internacional, también debía explotar su capacidad y acaso talento de director. " Eso lo descubrí hace poco; pensaba que mi rol se limitaba a la actuación y a estar a las ordenes de un director que me indicara qué hacer y qué decir".
Para entender el libro de su viejo amigo Soler y para enriquecer la historia, hubo de leer La divina comedia, sin mucho afán (porque es español), ya que se trata de un libro grueso, denso, que requiere de concentración absoluta en su lectura para comprenderlo. ¨El resultado? El camino de los ingleses no es un filme realista, ni costumbrista.
De acuerdo con él, no se trata tampoco de una película contada o narrada en el sentido estricto de la palabra, sino más bien, es recordada. Y para lograrlo, se valió de dos cámaras que en conjunto abstraen a cada personaje para que el público los vea tal cual son, en su esencia, y lo conozca más allá de lo que pueda descubrir por su voz o imagen.
Precisamente por no ser una película convencional, al director le costó mucho trabajo convencer a cada miembro del equipo de producción, a los técnicos y a los mismos actores. " Porque lo mío es hacer películas personales y de poco presupuesto, porque mientras más dinero se invierte, menos libertad tiene el director para hacer su trabajo ".
A la fecha, 450 mil españoles han visto esta película que fue rodada en Londres y Málaga, misma que ya se presentó en los festivales de cine de Berlín y Sundance, donde fue bien recibida por la crítica y el público. Aún se desconoce cuándo será estrenada comercialmente en México, aunque tiene una distribuidora de gran capital.
El camino de los ingleses del artista nacido en Málaga en 1960 tiene un atractivo especial en su banda sonora, y así lo explicó su director: "La música es fundamental, misma que se combina con el ruido ambiental, los sonidos de los animales y las plantas silvestres. Todo eso conforma una sinfonía agradable al oído hasta del ser más frío".
En su película, Banderas narra aspectos de la vida de "Miguelito Dávila" , adolescente que se ve obligado a pasar una larga temporada en el hospital como consecuencia de una enfermedad renal.
Al salir del nosocomio, con un volumen de La divina comedia y una cicatriz en el cuerpo, tiene un sueño profundamente acariciado en la mente.
Desde que el chico lee el libro, descubre que su mayor deseo es ser escritor. Un día que amaneció inusualmente soleado, descubre que el verano llegó y con él, la alegría de ver las flores que adquieren nuevos matices. Dentro de él percibe una sensación hasta entonces desconocida; ha despertado a la vida, a la sensualidad y a la sexualidad.
En eso conoce a "Luli" , una joven bonita que sueña con ser bailarina y quien, al igual que él, tiene la sensibilidad en la flor de su piel, el erotismo en sus ojos negros, la gracia al andar y la belleza en cada centímetro cuadrado de su bien hecha anatomía. Se enamoran y emprenden una aventura llena de besos apretados entre tazas de café.
"Luli" se convierte en la musa, en la ninfa de él, quien ve en ella no sólo a la mujer hermosa que es, con sus manos esbeltas, su cabello negro y largo sobre su espalda de ángel y sus lindas cejas pesadas y bien dibujadas. Lo conquista y subyuga su forma de ver con esos sus ojos negros cubiertos por pestañas que parecen lanzas de pasión.
Pero "Miguelito" y "Luli" no sellan su amor por culpa de un hombre, feo y mucho mayor que ella, quien con voz y actitudes hipócritas hace creer a la joven que la apoyará para que mantenga sus clases de baile. Nada más falso. Consecuentemente, "Miguelito" y "Luli" toman una resolución. Y el fin de la película es sorprendente.
Cabe recordar que en su calidad de actor, Banderas ha actuado en los años recientes en filmes como Déjate llevar, La leyenda del zorro, La máscara del zorro, Spy kids, Spy kids 2: La isla de los sueños perdidos, Frida, El cuerpo, Jugando a tope, Pecado original, y también en su ópera prima Locos en Alabama.
Antonio Banderas finiquito la charla al sostener que " puede alguien entender o no la poesía, sin embargo, lo importante es que cuando una mujer lee lo que le escribió la persona quien la ama, y siente dentro de su corazón algo con lo que se identifica, es una señal auténtica e indiscutible de que el amor existe entre los dos.
Así es mi película".
cvtp