10:48 El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, realiza su primera visita a Medio Oriente desde que asumió su cargo en enero, y tras la entrada en funciones del gobierno de unidad palestino y en vísperas de la cumbre de la Liga Árabe.
Ban visita este viernes Egipto, donde se entrevistará con el presidente Hosni Mubarak, así como con destacados funcionarios del gobierno para analizar la situación regional y en particular las vías para solucionar el conflicto que enfrenta a israelíes y palestinos.
El representante de la ONU viajó a El Cairo tras haber visitado Irak, donde pudo comprobar de primera mano la convulsa situación que se vive en ese país árabe.
En Bagdad, junto al primer ministro iraquí Nuri al Maliki, el secretario general de la ONU resultó ileso de un ataque con un proyectil de mortero a menos de 50 metros de donde ambos se encontraban dando una rueda de prensa.
La tercera parada tras visitar Egipto será Israel y los territorios de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) , para luego viajar a Arabia Saudí, donde tiene previsto participar el día 28 en la conferencia-cumbre de los países de la Liga Árabe.
La última etapa de su periplo será Líbano, donde finalizará sus consultas con los líderes del país y observará de cerca la realidad de la zona, que el verano pasado fue escenario de la guerra que durante 34 días enfrentó a Israel con la milicia chiita Hezbolá.
El objetivo de la gira a Medio Oriente es renovar los esfuerzos diplomáticos de la ONU para impulsar el estancado proceso de paz, en especial en previsión de un documento que podría adoptar la Liga Arabe, como fórmula para resolver el conflicto árabe-israelí.
Ban, es acompañado por el nuevo subsecretario para Asuntos Políticos de la ONU, el estadunidense Lynn Pacoe.
De acuerdo a sus portavoces, el secretario de la ONU desea conocer directamente de la población en todos los países que visita sus problemas y desafíos.
Poco antes de iniciar el viaje, la ONU refirió que la intención de su secretario general al asistir a la reunión de los 22 países de la Liga Arabe es manifestar su respaldo a los esfuerzos que se desarrollan para reavivar el proceso diplomático en la región.
En dicha reunión, los países miembros volverán a estudiar la denominada "Iniciativa Saudí" , aprobada en marzo de 2002 en la cumbre Árabe celebrada en Beirut.
La iniciativa propone que los países de la Liga normalicen sus relaciones diplomáticas plenamente con Israel, a cambio de que este país se retire de los territorios ocupados en 1967, durante la Guerra de los Seis Días.
La propuesta, que con toda probabilidad volverá a ser refrendada en Riad, también aboga por el establecimiento de un estado palestino independiente en Cisjordania y Gaza y con su capital en Jerusalén Este.
De acuerdo al gobierno de Ehud Olmert, el plan contiene "elementos positivos" , mientras no se tome a rajatabla la cláusula esgrimida por palestinos para que se cumpla -según la resolución 194 de ONU- sobre el derecho del retorno de los refugiados.
Ban también analizará en su reunión con el presidente palestino Mahmud Abbas, previsto a celebrarse en la ciudad cisjordana de Ramalá, la situación creada con la formación del nuevo gobierno de unidad nacional en la ANP.
Dicho ejecutivo, que entró en funciones el pasado sábado, está integrado principalmente por miembros del grupo islámico Hamás y del nacionalista Al-Fatah, además de figuras independientes y de otros partidos minoritarios.
Con su constitución, Abbas pretendió que la comunidad internacional levantara el boicot político y financiero al que tenía sometido al anterior gobierno liderado por Hamás, grupo que ganó los comicios parlamentarios en enero de 2006.
El secretario general de la ONU, ha calificado como "paso positivo" la creación del gobierno de unidad palestino, aunque ha expresado su disconformidad con que no cumpla con los requisitos de la comunidad internacional.
Estas hacen referencia al fin a la violencia, que se reconozca la existencia del Estado de Israel, la aceptación de los acuerdos firmados entre israelíes y palestinos.
Hamas rechaza las dos primeras exigencias, mientras que Al-Fatah, que preside Abbas acepta todas.
Ban dialogó esta semana por teléfono con los otros miembros del Cuarteto para la paz de Medio Oriente -Estados Unidos, Naciones Unidas, la Unión Europea y Rusia- para abordar el tema y las medidas a seguir con el nuevo Ejecutivo de la ANP.
De momento, y pese a que algunos países como Noruega apoyan al gobierno palestino, y otros dirigentes políticos de países comunitarios comienzan al parecer a resquebrajar la unidad de la comunidad internacional, el "Cuarteto" estudia mantener su postura.
De esta manera, las donaciones directas a los palestinos seguirán siendo destinadas a través del denominado Mecanismo Temporal Internacional, mientras el nuevo gobierno no reconozca explícitamente el derecho de Israel a existir.
sgf