13:09 El cine mexicano vive momentos de desasosiego y los amantes de ese arte en el mundo no pueden evitar un signo de pesar, debido al distanciamiento entre el guionista y el director de la cinta Amores Perros, publicó hoy la prensa cubana.
Un artículo del diario Granma comentó las diferencias que llevaron al rompimiento entre el guionista Guillermo Arriaga y el director Alejandro González Iñárritu, quienes "no sólo se separan, sino que lo hacen boleando tendederas de trapos sucios a los cuatro vientos".
"Amores perros, original y a la vez portadora de bien asimiladas influencias, serviría de modelo, en lo estructural, a otras que le seguirían", enfatizó el comentario titulado Rencores perros, firmado por Rolando Pérez Betancourt en el periódico.
Agregó que "fueron ellos quienes, desde aires renovadores, dieron vida a tres películas que desde su mismo nacimiento se instalaron en el acápite de las buenas:Amores perros(2000),21 gramos(2003) y Babel(2006)".
El artículo preguntó si una película pertenece al guionista, al director o debe compartirse a partes iguales. El tema sería extenso de aplicársele un concepto de "idílica justeza creativa".
"Pero lo cierto es que -salvo raras excepciones- la historia del cine demuestra que con el punto final, la criatura deja de respirar en brazos del guionista para cobrar otra vida -para bien o para mal- bajo los auspicios del director", señaló.
Ejemplos, aunque pocos, hay de directores y guionistas que transitaron una vida de plena concordia. En el cine francés de los años 40, los nombres de Charles Spaak y del poeta Jacques Prévert son de obligada referencia, anotó.
Aseguró que si el guión de Amores perros se transcribió 36 veces a máquina, se debe a que autor y director no dejaron de discutir un solo minuto.
"De aquellas peleas enriquecedoras salió ganando el arte", enfatizó.
"Porque esos rencores perros de los que ahora se habla, pertenecen sin duda a otras dimensiones de la vida", concluyó el artículo.
mzr