12:00 El otro Airbus A380 aterrizó esta mañana en el aeropuerto internacional de Los Ángeles procedente de Touluse (Francia) , en su primer vuelo transatlántico, lo que generó que una multitud lo recibiera como en 1974 con la llegada del Concorde.
El avión tiene previsto participar en una serie de ensayos técnicos para comprobar su "compatibilidad aeroportuaria" con la pista y las instalaciones del aeropuerto de la ciudad que está considerado como el quinto del mundo por número de pasajeros.
La aeronave aterrizó a las 09:30 (tiempo de Los Ángeles) sin mayores contratiempos y en medio de una ligera capa de bruma que se mantuvo durante las primeras horas de la mañana, pero que no impidieron que su aterrizaje se diera como estaba programado.
Su presencia, la primera que se da en un aeropuerto de este país atrajo a cientos de personas que se apostaron con cámaras fotográficas y de video en el área norte del aeropuerto cerca de Westchester Parkway y el bulevard Loyola.
Para finales de este año, está programado el inicio de las operaciones comerciales con vuelos entre Sidney (Australia) y Los Ángeles.
La nave con un costo de 300 millones de dólares tiene un peso de 562 toneladas y sus alas miden más de 80 metros de punta a punta, lo que sería casi lo largo de una cancha de futbol. Puede llevar 800 pasajeros en clase económica o 555 en primera clase y empresarial.
El Airbus 380 que es 30 por ciento más grande que los también enormes 747 -que fueron puestos en el servicio comercial en 1970- está previsto que despegue mañana martes entre las 07:15 y las 07:45 horas de Los Angeles.
El tren de aterrizaje dispone de 22 ruedas, tiene un peso máximo al despegue de 560 toneladas y sus depósitos tienen una capacidad para cargar 310 mil litros de queroseno.
El avión tiene una autonomía de hasta 15 mil kilómetros de distancia y pese a sus dimensiones, consume menos de tres litros de combustible a los 100 kilómetros de vuelo por cada pasajero transportado, menos que un automóvil diesel.
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